miércoles, abril 2, 2025
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EUROPA PACHECO, CACHITO MÍO Y LA FUERZA DE REINVENTARSE

Hay historias que necesitan ser contadas. No sólo porque reflejan la lucha por la liberación de las injusticias, sino porque en ellas resuenan muchas voces, muchas vidas atravesadas por la adversidad, la injusticia y la necesidad de empezar de nuevo. Europa Pacheco es una de esas mujeres cuya historia merece ser escuchada.

Desde el primer momento en que la conocí, me sorprendió su energía inagotable. Siempre sonriente, siempre entusiasta, con ideas frescas y una voluntad férrea para convertir en realidad sus anhelos. Sin embargo, detrás de su fortaleza hay un camino de desafíos y reinvención constante.

Europa Pacheco es la creadora del concepto Cachito mío, en el que se amalgama su historia de vida a su emprendimiento.

Estudió arquitectura, mas no por vocación, sino por una serie de circunstancias que la llevaron a elegir un camino que, con el tiempo, terminó por enamorarla.

“Mi deseo era estudiar medicina, pero no pasé en la universidad. Durante ese tiempo, visitaba a un amigo que estudiaba diseño y me fascinó todo el proceso creativo que llevaba a cabo. Siempre me ha llamado la atención lo que somos capaces de hacer con nuestras manos. Por eso, quise intentar yo también en esa carrera, pero mi familia cuestionó la elección: «¡Te vas a morir de hambre como diseñadora!», me decían. Así que busqué una alternativa que combinara creatividad con la formalidad que esperaban de mí. Así que, aunque la arquitectura no fue un amor a primera vista, con el tiempo y gracias a maestros maravillosos que me contagiaron su espíritu, terminé apasionándome por la profesión.”

Mientras su vida universitaria avanzaba, la vida le presentó otro reto: la maternidad. De pronto, se encontró sola con una bebé en brazos, estudiando y enfrentando una realidad para la que nadie la había preparado.

“Vivía tan apresurada y preocupada por salir adelante que no me daba tiempo de disfrutar mi maternidad. Siempre tuve el apoyo de mi familia, pero la responsabilidad era mía. Hasta que mi hija cumplió un año y terminé la carrera no me detuve a respirar. No fue fácil, pero conté con personas que me ayudaron en el camino haciendo que el rendirme nunca fuera una opción viable. Después llegó el trabajo formal y todo mejoró”.

Años después, llegó su segunda hija, la estabilidad que había construido con tanto esfuerzo se tambaleó nuevamente. Trabajaba en una empresa en León y viajaba todos los días desde Guanajuato; no obstante, otra vez se vio obligada a hacer un alto y replantear su camino cuando los síntomas del embarazo la obligaron a renunciar. Entonces, nació su proyecto estrella: Cachito Mío.

“Comencé con una mesa en la sala de mi mamá, vendiendo pañales ecológicos y otros productos. Poco a poco creció hasta que pude acondicionar un espacio en casa y abrir la tienda formalmente. Luego, en una fiesta infantil, me di cuenta de lo difícil y estresante que era para una mamá disfrutar un evento mientras cuidaba a sus hijos. Así nació la idea de convertir Cachito Mío en un proyecto con servicio de niñeras y apoyo en eventos.”

El camino del emprendimiento no fue alfombrado y sin altibajos, por el contrario, encontró muchos obstáculos. Aunque su idea era innovadora y muchas personas la alababan, pocas lo contrataban realmente, lo que dificultaba la sobrevivencia.

“Fui pionera en este tipo de eventos en Guanajuato, pero la gente prefería pagar más por traer algo de otra ciudad o gastar menos en un inflable y quitarse de problemas. Me costó mucho trabajo posicionar Cachito, pero con el tiempo logramos construir una cartera de clientes fieles.”

Durante pandemia Cachito mío ayudó a que muchos niños en Guanajuato pudieran tener una acompañante en horas de clases virtuales que los guiara y apoyara. La ciudad y el mundo se detuvo, pero Cachito, con Europa al frente, no lo hizo jamás.

Parecía que la vida de Europa finalmente tomaba un rumbo más estable, pero entonces vino el golpe más duro. En 2023, Europa fue víctima de una persecución absurda y violenta que comenzó con acusaciones infundadas y terminó por poner en peligro su tranquilidad y la de sus hijas.

“El papá de mi hija menor empezó a acusarme de enviarle mensajes amenazantes a su pareja. Yo no le di importancia porque obviamente no era verdad, pero poco después su coche explotó y la situación se tornó muy preocupante para mí. Me negué a permitir que mis hijas salieran con él hasta que denunciara los hechos. La respuesta fue una demanda en mi contra y una campaña de difamación en redes sociales”.

El hombre que más tranquilidad debía darle a su hija, y a ella como madre, que debía cuidarlas y protegerlas, de pronto, se volvió el enemigo y el causante de que todo comenzara a derrumbarse de la noche a la mañana. Afortunadamente, las denuncias no procedían por falta de pruebas, pero la mujer que la acusaba no se detuvo. Difundió un video con conversaciones manipuladas, involucró a la policía y se inmiscuyó en la vida de Europa de formas insospechadas difamándola y poniendo en evidencia su identidad.

“Se metió en mis espacios. Comenzó a ir al programa en el que promovía Cachito Mío, empezó a vender en el tianguis debajo de mi casa, iba con mi estilista a arreglarse el cabello y las uñas. Encima de todo, yo recibía llamadas del papá de mi hija reclamándome porque la gente la trataba mal por mi culpa. La difamación no paraba”.

El acoso escaló hasta convertirse en una amenaza real. No hubo conciliación posible, y el miedo se convirtió en una constante.

“Solicité la suspensión condicional del proceso y, en un grito desesperado, en mi necesidad de paz, me mudé de ciudad. No podía seguir viviendo con el temor de topármelos y que fabricaran más pruebas en mi contra.”

Hoy, Europa y sus hijas intentan construir una nueva vida en San Luis Potosí, a pesar de no conocer a nadie ahí. No ha sido fácil, pero han encontrado motivos para seguir adelante.  Aún no ha encontrado un empleo formal, por lo que decidió trabajar en las noches como Uber para llevar el sustento a casa, y comenzará la aventura de posicionar Cachito Mío SLP.

“Mis hijas se han adaptado increíblemente bien. Han hecho amigas y disfrutan cada momento. Para mí ha sido complicado empezar de cero, pero al verlas felices sé que ha valido la pena.”

Europa Pacheco es inquebrantable, sin embargo, a veces el peso que carga es demasiado, y necesita parar, voluntaria o involuntariamente, para respirar.

“Trato de ser optimista, sé que solamente es una etapa, que esto también pasará, pero por el momento me siento saturada. Sé que la vida me está dando una alerta de que necesito estar en paz, pues chocar me hizo tomar un descanso y poner todo en perspectiva. Mis hijas son mi fortaleza y agradezco infinitamente a mi mamá que aceptó dejar toda su vida en Guanajuato para empezar una nueva historia desde cero con nosotras acá en San Luis Potosí.”

En medio de todo, hay momentos que le recuerdan que todo el esfuerzo ha valido la pena. Tener dos niñas a su lado le impiden sumirse en la tristeza porque ellas le recuerdan que son su mayor razón de vida y progreso.

Europa Pacheco en una fiesta infantil se dio cuenta de lo que significaba para una mamá disfrutar un evento mientras cuidaba a sus hijos. Así nació la idea de convertir Cachito Mío en un proyecto con servicio de niñeras y apoyo en eventos.

“El año pasado, para el Día de las Madres, mis hijas prepararon una sorpresa para mi mamá y para mí. Nos hicieron el desayuno y nos dedicaron unas palabras hermosas. Me di cuenta de que, aunque parezca que no notan nada, se dan cuenta de todo y ponen cada cosa en su lugar.”

Europa Pacheco es una mujer que ha sabido levantarse una y otra vez. Su historia no sólo merece ser contada, sino que también es obligado reflexionarla y digerirla. Nos habla de injusticia, de lucha, de maternidad y de la capacidad infinita de las mujeres para reinventarse. Nos recuerda que hay vidas que no pueden quedarse en el olvido y que el apoyo de una comunidad puede marcar la diferencia entre el miedo y la esperanza.

Hoy, Europa sigue adelante con sus mujeres, su madre y sus dos hijas, que le dan fuerza, la llenan de amor y la motivan para seguirse levantando día a día a conquistar la jornada. Y su historia, aunque no ha estado carente de sombras, es también un testimonio de luz.

Si deseas contactar a Europa Pacheco encuéntrala en las redes sociales de Cachito Mío.

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Elena Ortiz Muñiz
Elena Ortiz Muñiz
Elena Ortiz Muñiz es licenciada en Ciencias de la Comunicación, escritora, editora en Pacholabra Ediciones. Fundadora de los proyectos Alas para niños y jóvenes escritores y Manos en Vuelo.
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