LA VOCACIÓN PRECISA
En el principio, quería erigir un elogio de la ciudad pequeña. Vista como contrapeso de las ciudades de talla mayor que abruman con su electrizante dinamismo a la vez generador de productos y de resultados indeseables. La ciudad pequeña como el sitio donde mantener el contacto entre las personas, la que es posible caminar de la punta al cabo, donde aún perduran los ecos de la actividad más bien rural

