“QUEER” Y OTROS LIBROS DE BURROUGHS PARA LEER EN VERANO

Una nueva edición de Queer, de la gran leyenda norteamericana William S. Burroughs (1914-1997), definitiva por los 25 años de su primera irrupción en el mercado editorial, ya llegó a las mesas de novedades de las más reputadas librerías del país, para gozosa lectura de sus seguidores alrededor del mundo.

Escrita en 1952 pero publicada hasta 1985, esta obra temprana de Burroughs es al mismo tiempo un autorretrato narrativo, una historia de amor realista, una fantasía tragicómica y una ingeniosa novela política que ofrece las claves fundamentales para adentrarse en el impetuoso universo literario del autor.

Esta nueva edición tiene una introducción de Oliver Harris, donde repasa las circunstancias personales en las que la obra fue escrita, mismas que marcarían la vida y posterior trayectoria literaria de Burroughs. Y a modo de epílogo, incluye el texto que Burroughs escribió como prólogo para la edición de 1985.

El verano es la ocasión adecuada para leer los libros de Burroughs, por ejemplo “Queer” y “El almuerzo desnudo”.

Queer está ambientada en un inmenso suburbio que Burroughs definió como la “Interzona”, que abarca desde la Ciudad de México hasta Panamá. Un álter ego del escritor, Lee, y su amigo Allerton, deciden ir a buscar ayahuasca, una sustancia muy codiciada, capaz de otorgar el control total sobre los cerebros. 

Otra obra del mismo autor, El almuerzo desnudo es otra oportunidad para conocer su corpus literario. Se trata de una novela fabulosa de la literatura en inglés, una clara denuncia onírica de la sociedad actual, donde Burroughs se manifiesta abiertamente contra la injusticia, el colonialismo y la burocracia.

Por otra parte, Y los hipopótamos se cocieron en sus tanques, es una obra escrita conjuntamente por William S. Burroughs y Jack Kerouac, con epílogo de James W. Grauerholz. Will Dennison y Mike Ryko son los cronistas de las idas y venidas de un grupo de amigos en unos pocos días de agosto de 1944.

En un tono neutro, sin juzgar ni calificar, aceptándolo todo, relatan lo que hacen hora a hora, a quiénes ven, con quiénes deambulan, cómo consiguen dinero, y cómo lo comparten. Casi nadie tiene trabajo, algunos aún están en la universidad, y todos son jóvenes, con proyectos literarios o artísticos.

Y aún no hablan de ellos mismos como escritores, aunque las dos figuras centrales del relato, son Phillip Tourian, un joven de 17 años, y Ramsay Allen, un treintañero sureño que lo sigue incondicionalmente. En esta novela nadie es quien dice ser. El relato casi no tiene ficción y eso lo hace más interesante.

Por otro lado, William S. Burroughs publicó Yonqui, en 1953, gracias a Allen Ginsberg, quien llevó el manuscrito a diversas editoriales hasta dar con Carl Solomon, un editor valiente, quien años después confesó que era tal el terror que le daba trabajar con ese material que estuvo a punto de enfermar.

Otro par de libros imprescindibles de Burroughs son “Y los hipopótamos se cocieron en sus tanques” así como “Yonqui”.

Y así fue como apareció uno de los libros más destacados del siglo XX, pero también uno de los más prohibidos y subterráneos, en una editorial marginal, bajo el pseudónimo de William Lee. Burroughs aún no era el autor de El almuerzo desnudo ni se había constituido en el gran visionario de su época.

Ahora, él ha inspirado a escritores, músicos, pintores y cineastas. Burroughs decía que todo debe ser experimentado hasta el límite, aunque él nunca perdió el piso; su vida y obra son de rebelión contra la sociedad convencional. Se le considera el gran gurú de la generación beat, pese a su negativa a ser incluido en ella.

Su obra es una de las más innovadoras de la literatura contemporánea y la editorial Anagrama ha publicado, desde 1989, Queer, El almuerzo desnudo, Y los hipopótamos se cocieron en sus tanques, Las cartas de la ayahuasca, y su correspondencia con Allen Ginsberg. Es un autor imprescindible.