DE BROADWAY AL BAJÍO: EL VIAJE DE KATE BURT PARA CREAR UN FENÓMENO OPERÍSTICO EN GUANAJUATO

Faltaban algunos minutos todavía para iniciar. El público disfrutaba de una copa de vino, donada por una vinícola de San Miguel Allende para la ocasión. Los bocadillos circulaban, las conversaciones fluían, los encuentros sucedían. Era la antesala de un evento de recaudación, el encuentro en persona con Kate Burt, la directora y fundadora de la compañía. 

Entonces decidimos escaparnos un momento para platicar de ese maravilloso acontecimiento para esta ciudad que es Ópera Guanajuato. Así fue como me enteré de que un afortunado día, Kate Burt, llegó a Guanajuato con su maleta llena de esperanzas, notas musicales y la intención de llevar una existencia tranquila. 

Su vida, hasta entonces, había transcurrido en escenarios de Nueva York y Europa. Aún así, le maravilló la ciudad: sus teatros, el eterno movimiento, el barullo de las calles, la música… una ciudad Patrimonio Cultural de la Humanidad en la que, paradójicamente, no había ópera. 

Opera Guanajuato es un proyecto en pleno ascenso impulsado por Kate Burt.

“Traigo la trayectoria de mi otra vida: cantante, actriz y directora escénica. Vine acá, vi que había teatros, pero se hacía poco teatro, que había talento… pero no ópera. Pensé que tal vez podía llenar ese hueco cultural en Guanajuato… Al principio fue todo un reto porque no hablaba español. Vine acá solo con buenos días y una sonrisa. Pero por fuerza aprendí”. 

Solemos pensar que las cosas surgen por arte de magia, que simplemente suceden. La realidad es muy diferente. Como sucede con Ópera Guanajuato, siempre hay una mano mágica, incansable y llena de pasión detrás de escena que ha ido construyendo el camino poco a poco navegando entre carencias y abundancias, entre oportunidades y puertas cerradas que se abren un poquito nada más después de haber tocado muchas veces. 

“Conocer a gente involucrada e interesada fue el siguiente paso. Luego, encontrar espacios, como el Foro Cultural 81, Casa Cuatro y otros lugares donde prestan espacios para ensayos, porque sin ensayar nada es posible. Poco a poco fui aprendiendo —y chocando a veces— porque la cultura acá es diferente: hay que aprender a pensar distinto, a hacerlo de otra manera. Intento respetar y aprender.”

Así es como unos le van dando la mano a otros, hasta lograr traer a la realidad aquello que un día solo fue un anhelo acariciado. Espacios independientes dándole la mano a la familia Ópera Guanajuato”

“Empezamos hace 12 años, en 2013.  Somos una compañía independiente y sin fines de lucro. Hemos presentado óperas completas con puesta en escena, vestuario y orquesta. También hemos presentado varias galas de ópera, escenarios y recitales. Al principio hicimos proyectos chicos como una ópera navideña para niños en 2013: Amahl y los visitantes nocturnos; en 2014 Hansel y Gretel. Poco a poco ópera y recitales, conciertos, producciones completas de ópera con orquesta y teatro. Hasta ópera en el mercado Hidalgo, en la calle. Un poco de todo”.

Su sello ha sido la cercanía demostrando que el arte es para todos. Kate Burt jamás podría pasar inadvertida, su sonrisa es su mejor carta de presentación, ilumina tanto su rostro como el escenario y destaca incluso entre la penumbra de un teatro en plena función. 

“La pasión por la música está en mis huesos, está en mi sangre. Desde niña me gustó cantar, me gustó actuar. En segundo grado pusimos una obra muy sencilla en mi escuela, y pensé: esto quiero hacer, quiero más, me gusta. Estudié, tengo mi maestría en artes escénicas y trabajé en canto, artes escénicas y vestuario”.

Para pagar sus estudios, Kate cosía ropa; así, desarrolló y perfeccionó su segunda pasión: el diseño de vestuario. Hoy, se divierte descubriendo telas y accesorios útiles en cortinas, sábanas, el mercado de pulgas en el que ha encontrado tantos tesoros para vestir a sus personajes. Todo representa una posibilidad. En esos momentos, Kate es como una niña curiosa que brilla ante la presencia de esos tesoros que nadie más advierte y a los que ella reinventa para formar las mangas del príncipe, la chaqueta del arlequín, los puños del vestido de la princesa, el tocado de la cantante…

“Parte de mi misión es invitar a nuevos públicos que no conocen la experiencia de la ópera. Pero, si la ven en la calle pueden pensar que es interesante y seguir asistiendo a otras funciones. Otra parte de mi misión es educar a los niños en las artes. Si los niños no tienen la experiencia no lo van a valorar. Ópera Guanajuato ofrece un coro de niños, talleres de teatro musical para niños, un coro de adultos. Ya hay niños que se han graduado y ahora se integrarán al coro de grandes”. 

El proyecto impulsado por Kate Burt está integrado también por cantantes profesionales que trabajan hombro a hombro con intermedios y principiantes. 

“Hoy, vas a oír a unos que tienen poca experiencia, y otros que ya tienen mucha. Se escucha la diferencia, pero es un proceso para probar las alas y lanzarlas al vuelo. Mi trabajo principal es producir, buscar espacios, contratar cantantes, imaginar qué obras podemos poner con el talento, el espacio y el poco dinero que tenemos”. 

Y es que, al conocer todo lo que esta compañía ha realizado en tan poco tiempo, uno imaginaría que detrás hay instituciones apoyando y respaldando su trabajo y sus necesidades. La realidad es otra. Ópera Guanajuato se sostiene del flujo constante de pequeñas donaciones, los ingresos de los talleres y el esfuerzo de cientos de voluntarios. Hacer teatro requiere de mucho más que valentía para pararse sobre un escenario. Requiere orquesta, cantantes profesionales, iluminación, instrumentos, utilería, vestuario, sesiones de ensayo, trámites para encontrar espacios, publicidad… la lista es grande, y las necesidades también. 

Sin embargo, hay una sola columna vertebral sosteniéndolo todo, una figura que impulsa, consigue, gestiona y crea, convirtiendo la escasez en ingenio y la pasión en motor. Así es como ha llenado de ópera el Mercado Hidalgo, las plazas y las calles de Guanajuato haciendo que la piel se erice y el corazón se expanda. 

El evento del día que la entrevisté era un recital y desfile de vestuario hecho por Kate para las obras montadas por la compañía. El objetivo fue recaudar fondos para los futuros proyectos. Los bocadillos fueron donados, distintas rifas llamaban a participar y una subasta silenciosa de obras de arte se llevaba a cabo en la parte trasera del auditorio del Foro Cultural 81. Todo, bajo la organización de Vanja Kirova.

Se ha logrado dar un paso más con esta recaudación, pero nunca es suficiente ni dura demasiado. El grupo crece, las funciones se multiplican, el amor y la vocación brotan sin apoyo, pero con mucha dedicación. Como compañía independiente sin fines de lucro, su presencia debe estar sostenida por una red comunitaria. Todos podemos ser parte. 

“La gente puede ayudar en muchas maneras como ser voluntario para alimentar a un elenco que está ensayando, las tortas para la compañía son un alivio para mí. Asistir a los eventos, donar a través de operaguanajuato.org en pesos o en dólares, pasar la voz de lo que se está haciendo…” Hay mil formas de ayudar y todas son recibidas con alegría y gratitud.

A estas alturas, los jóvenes que conforman el elenco caminan nerviosos esperando la señal para correr a sus puestos. Mientras tanto, venden boletos para las rifas de productos donados, platican con los asistentes, miran nerviosos a todos lados esperando la señal para que la tercera llamada sea anunciada. Sin duda, reflejan el ejemplo de su directora: decisión, fuerza, aplomo, trabajo constante, y una gran sonrisa. Porque sí, hay que cantar, pero también hay que disfrutarlo como lo disfruta Kate desde su butaca. 

El sello característico de Kate Burt ha sido la cercanía, demostrar que el arte es para todos.

“Nuestros dos coros ensayan aquí, en el Foro Cultural 81. Tiene un costo ser miembro, pero es muy alcanzable. Próximamente, el taller de teatro va a presentar Cómo el Grinch se robó la Navidad en el Teatro Cervantes el 5 de diciembre. Luego, el coro infantil cantará aquí en el Foro. En Casa Felguera, ubicada en Presa 95, el martes 9 de diciembre a las 7:15 vamos a cantar e iluminar el árbol. Los niños están muy, muy emocionados por este evento. En el Teatro Juárez también tendremos actividad, viene Carmina Burana. Estamos armando una nueva obra para niños, teatro musical, para finales de enero, con una historia de conciencia sobre el cuidado animal y música original escrita por los miembros de Ópera Guanajuato.” 

La primera llamada se escucha, el público entra a tomar su lugar. Las cortinas cerradas del auditorio del Foro Cultural 81 elevan la expectación. El telón se abre, Kate mira al escenario con los ojos brillantes, el público guarda silencio… la cantante fija sus ojos en el horizonte y la primera nota llena el lugar…

Y de pronto… todos somos uno… todos somos Ópera Guanajuato.