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LA CASA DONDE GARCÍA MÁRQUEZ ESCRIBIÓ “CIEN AÑOS DE SOLEDAD”

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La Casa Estudio Cien años de soledad surgió en febrero de 2020, a partir de que ese espacio fue donado por su dueña, la señora Laura Coudurier, a la Fundación para las Letras Mexicanas (FLM). Es la casa donde se escribió la novela Cien años de soledad entre 1965 y 1966, en el número 19 de la Calle de la Loma de la colonia Lomas de San Ángel.

Así lo evocó el traductor, crítico literario, editor, y novelista mexicano Geney Beltrán Félix, Coordinador Ejecutivo de ese sitio donde el milagro de la escritura se sigue dando. Entrevistado por equisgente, el también ganador del Premio Nacional de Ensayo Joven José Vasconcelos (2002) elevó la voz para ilustrar sobre el devenir de esa casa mágica.

“Es una casa de dos plantas y tres habitaciones. Funciona como un centro de fomento a la literatura auspiciado por la FLM, cuyo presidente, Miguel Limón Rojas, tiene la visión de que se convierta en un lugar para el apoyo a la creación y la difusión de la literatura”, dijo luego el también ganador, en el año 2015, del Premio Bellas Artes de Narrativa Colima.

La Casa Estudio Cien funciona como un centro de fomento a la literatura auspiciado por la Fundación para las Letras Mexicanas. En las imágenes: exterior de la casa, recepción y árbol genealógico de los Buendía. (Fotografías proporcionada por Geney Beltrán, Coordinador Ejecutivo de la Casa)

Advirtió, sin embargo, que la Casa Estudio Cien Años de Soledad no es un sitio abierto al público, ni funciona como casa-museo. Es un espacio que la familia de Gabriel García Márquez y su esposa Mercedes Barcha dejó de habitar a finales de 1967, cuando se mudó a Barcelona, tras el enorme éxito internacional de la novela “Cien años de soledad“.

Por lo mismo, abundó en sus declaraciones, “no se conserva mobiliario de esa época”. Hubo otras familias que habitaron ese espacio. Incluso el dueño, don Luis Coudurier, quien fue casero de García Márquez, vivió ahí sus últimos años, hasta principios de este siglo. Antes, expresó su deseo de convertir la casa en un centro de apoyo a la literatura.

Ese deseo surgió a partir de una conversación que él tuvo, hacia el año 2005, con Gabriel García Márquez. En esa ocasión se reencontraron y el escritor agradeció a don Luis el apoyo que significó para él y para su familia una circunstancia que ocurrió entre ambos en 1966. La anécdota asomó a la memoria de Geney Beltrán Félix para que la narrara así:

“En ese entonces lo que ocurrió fue que Gabo y Mercedes, su esposa, se quedaron sin dinero para pagar la renta. Cuando se retrasaron en los pagos, don Luis señaló que por su parte no había problema, y les dijo que los esperaría hasta que García Márquez terminara la novela que estaba escribiendo y luego pudiera tener dinero para ponerse al corriente”.

Luego de renunciar a su trabajo como editor y redactor publicitario, el futuro Premio Nobel de Literatura se dedicó de tiempo completo, en esa casa durante 18 meses, a la creación de la obra maestra sobre Macondo y la familia Buendía. Por cierto, el señor Luis Coudurier era en esos años funcionario del gobierno de la Ciudad de México (DDF).

El diálogo: “¿De qué tiempo estamos hablando?”, dijo el propietario. “De nueve meses”, respondió Mercedes, y manifestó la disposición del escritor de firmar un documento para garantizar el compromiso. “Con su palabra me basta”, contestó el señor Coudurier y se comprometió a que la casa, cuna de Cien años de soledad, se destinaría a la literatura.

La novela fue publicada a principios de junio de 1967 en la Editorial Sudamericana de Buenos Aires y habría de convertirse en obra maestra de las letras universales. A casi 58 años de la aparición de Cien años de soledad, la casa de Calle de la Loma vuelve a dedicarse a la literatura, gracias a la generosidad de Laura Coudurier y la visión de su padre.

Para el entrevistado, el hecho de que el dueño de la casa tuviera esa comprensión y de que se comportara de una manera tan generosa, significó un gran respaldo para García Márquez, quien en ese entonces era un joven escritor desconocido. “Esa promesa, y el valor simbólico de la vivienda es lo que está detrás del surgimiento de la Casa Estudio”.

A la fecha, uno de los ejes que mueven a la Casa Estudio Cien Años de Soledad es un programa de Residencias Literarias. “Las tres habitaciones de la planta alta ahora son gabinetes de escritura y cada uno da lugar a un escritor o escritora que permanece allí durante el tiempo que recibe una beca de la Fundación para las Letras Mexicanas”, dijo.

En ese espacio de silencio y aislamiento puede dedicarse a la creación. Esa es una de las razones por las cuales la Casa Estudio no está abierta al público, porque se busca crear una atmósfera de silencio que favorezca la creación. “En este programa han participado escritores mexicanos, y de Colombia, España, Chile, Argentina, Nicaragua y Costa Rica.

Con la idea de que el milagro de la escritura se mantenga y se preserve ahí, otro programa fundamental es el de Difusión Literaria. En donde era la cocina de la casa se habilitó una cabina de transmisión, y desde ahí se producen programas sobre literatura desde enero de 2021. Inició con un ciclo de 12 charlas que el escritor Juan Villoro impartió sobre la obra de Gabo.

“Desde entonces hemos tenido una cartelera muy variada, lo mismo ciclos de charlas, que ciclos dedicados a autores como Truman Capote, Julio Cortázar, Alfonso Reyes, Mark Twain, James Joyce y otros, o a poetas españoles de los Siglos de Oro, poetas italianos, del Renacimiento, de literatura mexicana del siglo XX en sus distintas etapas”, acotó.

Adelantó que próximamente la Casa Estudio Cien Años de Soledad llevará a cabo un ciclo multidisciplinario dedicado a la obra del escritor brasileño Rubem Fonseca y de la escritora mexicana Rosario Castellanos. “Cada uno de ellos habría cumplido 100 años en este mes de mayo; Rubem Fonseca los celebraría el día 11 y Rosario Castellanos el 25”.

Las habitaciones de la Casa Estudio Cien son gabinetes de escritura y cada uno da lugar a un escritor o escritora que permanece allí durante el tiempo que recibe una beca de la Fundación para las Letras Mexicanas. (Fotografías proporcionada por Geney Beltrán, Coordinador Ejecutivo de la Casa)

Para este programa se ha invitado a profesores universitarios, escritores, ensayistas e investigadores. Es decir, especialistas en la disciplina literaria, quienes comparten sus conocimientos a través del canal de YouTube y la página de Facebook que tiene la Casa Estudio Cien Años de Soledad. Las transmisiones son en vivo, subrayó Geney Beltrán.

De tal manera, añadió, los internautas pueden participar con preguntas e inquietudes que son respondidas por los especialistas. La página de Facebook y el canal de YouTube se llaman Casa Estudio Cien, y ahí se pueden consultar ahora mismo todos los ciclos de charlas literarias que se han realizado desde 2021, pues ahí se encuentran depositados.

“Es un canal de transmisión gratuita, no se requiere ningún tipo de membresía para poder apreciar estas charlas”, concluyó el entrevistado, no sin antes reiterar que “estos son los dos ejes principales de las actividades que hace la Casa Estudio Cien Años de Soledad, con los que buscamos apuntalar la creación y la difusión de la literatura en idioma español”.

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