FLOR DE AUTONOMÍA, CANTO DE LIBERTAD DE LAS MUJERES
Rebeldía convertida en música y danza
Flor de Autonomía es una agrupación integrada sólo por mujeres, definida como “un proyecto multi artístico que combina la música, la danza y la poesía”. Fue creada e impulsada por Karla Marisol Yáñez.
Plantea una propuesta que abarca piezas de fusión inspiradas en sones tradicionales y ritmos afrolatinos. Recurren a instrumentos como jarana, violín, guitarra de son, cajón y percusión corporal. Las letras también rinden tributo a las raíces al cantar en lenguas originarias como náhuatl y tzeltal; es una fusión entre lo afro, lo prehispánico y las formas mestizas, todo plasmado en una visión de compromiso social y con la cultura mexicana y latinoamericana.
Karla Marisol Yáñez Oros es originaria de Irapuato, cantautora y tallerista del grupo y su proyecto Flor de Autonomía está inspirado en las raíces mexicanas de las que se nutrió durante los años que vivió en Chiapas.

Explica que el proyecto de Flor de Autonomía honra a la naturaleza y el amor a los pueblos originarios: “nuestras propuestas tienen un crisol de interdisciplina, lo pensamos como una ofrenda musical”. Añade que cada concierto “es un performance que siempre tiene que ver con incluir a los elementos como flores y velas para brindar una experiencia inmersiva en contacto con la naturaleza”. Y remata: “Flor de Autonomía es un canto a la libertad de las mujeres”.
Sus integrantes son de variado origen y formación:
Sindy Arias toca el violín y es de Tepic, Nayarit. Empezó desde pequeña a incursionar en las expresiones del arte y luego entró a la Escuela de Música y en su andanza en Guanajuato coincidió con el resto: “me las encontré así como se encuentra casualmente a la gente”.
Perla Villalba toca el bajo acústico y es del estado de México. Narra que comenzó con una formación lírica “y mi vida ha sido viajar y vivir, me considero bajista itinerante y colaboro con muchos proyectos, la mayoría de música autoral, original, en defensa de la tierra o de protesta”. Ahora es exclusiva de Flor de Autonomía.
Frida Xanat toca las percusiones y hace el zapateo. Es de la ciudad de Guanajuato, formada en el folklore mexicano y la tradición mexicana. Agrega: “los pueblos me han llevado a conocer su cultura y especialmente su baile; ahí es donde estoy formada y después me pasé al lado musical”. Ella invitó a Sindy a integrarse al grupo.
Georgina Cortés, toca percusiones africanas y realiza coreografías de danza y es de Irapuato. Empezó con danzas polinesias y hawaianas desde muy chica y así comenzó su participación al lado de Marisol, pero “después conocí la percusión y las danzas africanas y me enamoré de ellas y ahí estuve tomando cursos intensivos en México y Canadá con maestros africanos y mexicanos”.
Sus coreografías seducen al público con una mezcla de expresiones culturales mexicanas, polinesias y africanas.
Marisol Yáñez Oros, es de Irapuato, estudió letras hispánicas y por eso “me gusta la palabra, la poesía”. Afirma que “la música tradicional mexicana me envolvió en Veracruz; tocaba la guitarra un poco, pero cuando conocí la jarana fui totalmente amante del son y esa fusión de la música tradicional y la palabra es lo que forma la esencia de Flor de Autonomía”.

Esta agrupación fue fundada en 2012 con el objetivo de rescatar la riqueza lingüística de las raíces latinoamericanas a través de su poética. Es arte presente en espacios diversos, lo mismo en viejas haciendas que en escenarios de otros lugares de México, Latinoamérica y Europa.
Sus vivencias son la base para el desarrollo de proyectos culturales para comunidades rurales y de pueblos originarios del país, a través de La Casa del Bosque A.C., misma que dirige desde el 2015.
Las integrantes de la agrupación han hecho dos producciones discográficas independientes y colaborado con artistas del género tradicional y del mundo y tuvieron una destacada participación en la edición 52 del Festival Internacional Cervantino.

