EUFRASIA PANTOJA, PROFESORA LAICA, SALMANTINA FORMADA EN GUANAJUATO Y RECORDADA EN LEÓN
Era el 3 de julio de 1945. La maestra Eufrasia Pantoja Cervantes murió cuando impartía clases en un aula. Con ella partía una de las integrantes de guanajuatenses que transitaron de los modelos educativos del siglo XIX a la modernidad del siglo XX.
Eufrasia Pantoja fue una célebre y reconocida pedagoga que nació el 13 de marzo de 1883 en la ciudad de Salamanca, Guanajuato. Sus padres fueron Francisco Pantoja y Antonia Cervantes. El hombre falleció cuando Eufrasia tenía tres años.
Cursó su educación básica en su ciudad natal. Era adolescente cuando su madre, Antonia Cervantes, decidió llevarla a la ciudad de Guanajuato para que fuera profesora normalista. Se llevó también a otra hija y un hijo. Eufrasia fue una destacada estudiante normalista, terminó con reconocimientos su formación, comenzó a impartir clases en la capital y lo hizo incluso en la Escuela Normal, su alma mater.

Involucrada en el proceso educativo laico y anticlerical del carrancismo, el destino la llevó a la ciudad de León. Vivió en la calle Aquiles Serdán esquina con la Calle Rayón, en el populoso Barrio Arriba. Fue maestra y directora de varias escuelas de enseñanza primaria. Ahí vivió parte de la fase armada de la Revolución Mexicana, la gran inundación en 1926 y la convulsión de la Guerra Cristera.
Para la década de 1930, en el contexto de la educación socialista, regresó a la ciudad de Guanajuato. Datos del Censo de Población de esa década revelan que vivió en Paseo de la Presa con su madre Antonia Cervantes, su hermana Petra Pantoja (también maestra), Tomás Pacheco y su esposa Ernestina Contreras. En octubre de 1931, participó en el Primer Congreso Nacional de Obreras y Campesinas.
Este congreso fue convocado por mujeres trabajadoras para discutir sus necesidades y derechos y abordaron dos temas centrales: la creación de una Confederación Nacional de Mujeres y la lucha por el derecho al voto. Aglutinó a mujeres de diferentes regiones y sectores. Entre las principales preocupaciones expresadas se encontraban la necesidad de organización, mejores condiciones laborales y el acceso a derechos políticos, con el voto como el principal.
Vivió la etapa de la educación socialista impulsada por Lázaro Cárdenas y luego regresó a León. Fue directora de la entonces llamada “Escuela Urbana número 2”, hoy “Vicente Guerrero”, donde se distinguió por dedicarse al cultivo del gusano de seda. Luego dirigió la escuela primaria “Josefa Ortiz de Domínguez”, ubicada en el predio que en el pasado fue la Huerta Uraga (antes convento de las Monjas Teresianas), en la hoy calle Miguel Alemán, esquina con Álvaro Obregón.
Eufrasia Pantoja murió en 1945. Por disposición de su hermana, los restos mortales fueron inhumados en el panteón de San Nicolás, en una tumba adornada con una sencilla lápida con una cruz. La tumba fue reparada durante la primera etapa de remodelación del Panteón en 2023.
Las aportaciones educativas de Eufrasia Pantoja no fueron menores: fue parte de una generación de docentes que cambiaron los modelos formativos en León, como lo fueron también los sí nacidos en la ciudad como Wigberto Jiménez Moreno, Timoteo Lozano, Nicolás Rangel, Josefina Camarena y María Esther Valtierra.

De convento educador de católicas a escuela en honor de una laica
En 1959, la escuela que dirigió y en donde dio clases hasta sus últimos días, fue reconstruida y se le cambió el nombre de “Josefa Ortiz de Domínguez” a “Eufrasia Pantoja”. Se trata, empero, de un lugar donde coincidieron la educación pública y la privada:
El 5 de enero de 1904 llegaron de España a León unas religiosas para fundar el instituto Teresiano Jassá, en donde actualmente es la escuela “Eufrasia Pantoja”, por solicitud del Obispo Ruiz y Flores a la superiora de la Compañía de Santa Teresa de Jesús. En la Calle Progreso, hoy Álvaro Obregón, el 24 de enero del mismo año, se inauguraron una escuela para niñas ricas y otra para pobres, ambas teresianas y de la misma congregación. Fueron parte del boom educativo del porfiriato, que impulsó el esquema de Escuelas Modelo.
En 1914, en el fragor de la lucha revolucionaria, cerraron la casa y el colegio y las religiosas se fueron a casas particulares. El 2 de enero de 1915 reabrieron el colegio para cerrarlo nuevamente el 29 del mismo mes, cuando los villistas entraron a la ciudad y establecieron un cuartel en la huerta de Uraga, obligando a las monjas a permanecer en él.
Los carrancistas recuperaron la ciudad el 9 de julio de 1915 y la saquearon. Las hermanas teresianas se encerraron en las habitaciones y escuchaban las amenazas de los anticlericales “carranclanes” de sacarlas a balazos. Documentos del Archivo Histórico Municipal señalan:
“La superiora recibió un oficio: o se sujetaban a impartir la enseñanza laica y seguir las normas del nuevo gobierno o entregaban inmediatamente la casa y las llaves a la Profa. Eufrasia Pantoja para que ella se encargara del colegio”. La mención a la maestra tenía sentido: estaba integrada al movimiento carrancista, que planteaba un laicismo profundamente anticlerical.
Las religiosas salieron de León y dejaron en manos de los revolucionarios su huerta e instalaciones. Regresaron a León hasta 1961 para abrir lo que hoy se conoce como Instituto Jassá. Fue así como el antiguo convento teresiano pasó a ser escuela pública que en 1959 se convirtiera en escuela acorde a la modernidad de su tiempo y se le diera el nombre de una educadora que tuvo como doctrina la educación laica.

El edificio volvió a envejecer y en 2021 fue nuevamente reconstruido acorde a los estándares de calidad y seguridad contemporáneos. El renovado plantel tuvo una inversión de 30 millones 870 mil pesos, con lo cual fue posible construir 18 aulas, un módulo sanitario, oficina de dirección, cocina y comedor.
Ahora también se imparte educación secundaria y cuando algún egresado o egresada dice que estudió “en la Eufrasia Pantoja”, refleja el orgullo por ser uno de los planteles más reconocidos por su calidad de enseñanza y por llevar el nombre de una educadora salmantina formada en el Guanajuato positivista del siglo XIX e impulsora en León de los más adelantados modelos pedagógicos de su tiempo.
Fuentes
Texto de Luis Armando Salcedo Vallejo y Archivo Histórico Municipal de León.
La Revolución Mexicana en Guanajuato. Un proceso de resistencia, de negociación y de integración social, de Chárbel Jesús Hernández Fragoso, tesis para obtener el grado de Maestría en Historia (Estudios Interdisciplinarios), Universidad de Guanajuato, México, 2019
La cuestión educativa en Guanajuato. Proceso de modernización y cambio político 1915-1938, de Jorge López Guzmán, tesis para obtener el grado de Maestría en Historia, Universidad Iberoamericana, México, 2004.

