MONGOLIA EN MÉXICO

La exposición Mongolia: Del desierto de Gobi a los montes de Altái, integrada por 25 fotografías de Philippe Paquet, muestra la forma de vida ancestral de los pueblos que habitan esa nación asiática. La muestra se presenta desde el pasado 14 de agosto en la Antigua Sala de Monolitos del Museo Nacional de las Culturas del Mundo (MNCM).

Lo anterior forma parte del programa de exposiciones por el 60 Aniversario del MNCM, ubicado en Moneda número 13, Centro Histórico de la Ciudad de México, y se debe a la colaboración entre la Embajada de Mongolia en Estados Unidos y el Consulado de Mongolia en México. Tradiciones, etnias, paisajes y costumbres de Mongolia, a la vista.

Al mismo tiempo, la muestra celebra el 50 Aniversario del establecimiento de Relaciones Diplomáticas entre México y Mongolia y, debido a eso, Mongolia: Del desierto de Gobi a los montes de Altái es una magnífica oportunidad para explorar los diversos aspectos de la vida cotidiana y ancestral de los grupos sociales de esa tierra.

Las imágenes de la exposición dan un panorama de la cultura de Mongolia. (Fotografías, cortesía del MNCM)

La muestra visibiliza a ese peculiar país para acrecentar el conocimiento que sobre él se tiene en México. Históricamente, ha sido un punto de encuentro entre pueblos nómadas y sedentarios de la franja esteparia en Asia Interior, situación que ha sido aprovechada por la industria del cine y la literatura universal para dejar ver ese fascinante universo.

A pesar de ser un territorio rodeado por grandes naciones como Rusia y China, Mongolia y sus habitantes han sabido conservar, defender y difundir a todo el mundo su diversidad cultural, y la forma de ser y sentir de sus pueblos, con formas de vida centenarias ligadas a la interacción con la naturaleza y la constante movilidad, ejemplo de fuerza y dignidad.

A lo largo de la exposición, el visitante conoce con admiración y asombro 25 fotografías entre retratos, tomas panorámicas e infografías que se presentan algunas de las más ricas y arraigadas costumbres, cotidianeidad icónica para la identidad cultural mongola, y se muestra la magnificencia de diferentes entornos naturales del país, rico en ecosistemas.

Las escenas se introducen entre los extensos paisajes de arena del Desierto de Gobi, que alcanza la franja sureste del territorio. En el Parque Nacional Gobi Gurvansaikhan, en la provincia de Louna-Gobi, destacan los jinetes y pastores de camellos, ataviados con sus trajes “Deel” de colores vibrantes, que son imágenes que han dado la vuelta al mundo.

Esos personajes han habitado por generaciones en ese entorno con serenidad, resistencia y respeto, mientras que, en el extremo opuesto, las fotografías transportan al visitante al noroeste de Mongolia, concretamente a la provincia de Bayan-Ölgii, donde se extienden los terrenos accidentados de los montes de Altái, una imagen como de cuento mágico.

En medio del clima extremadamente gélido, la población kazaja, arropada con “Deels” hechos de acolchadas pieles, conserva la práctica tradicional de cetrería con águilas reales, una habilidad que se combina con su destreza montando a los robustos caballos mongoles. En realidad, una forma de vida totalmente contrastante con la cosmopolita.

Las imágenes ilustran los vastos pastizales del Parque Nacional Khustain Nuruu, en la provincia de Bulgan, sitio donde la población se dedica al pastoreo de camellos, caballos, ovejas, cabras, vacas o yaks, desplazándose junto con sus rebaños siguiendo los ciclos estacionales, aprovechando los recursos naturales y fomentando las relaciones sociales.

La anterior es una zona que sirve de transición entre ambas regiones, misma que se ubica entre la inagotable estepa de la franja norte y la central del territorio. Una característica común en las tres regiones es la continuidad de su forma de vida nómada que los pueblos mongoles y kazajos pueden sostener gracias a un elemento básico: El “ger” o “yurta”.

El fotógrafo ofreció una breve explicación de las motivaciones que lo llevaron a crear las imágenes que presenta en México. (Fotografías, cortesía del MNCM)

Además de ser una habitación portátil muy práctica, resistente y desmontable, en estas tiendas circulares se concentran la cosmovisión ancestral, el sentido de comunidad y el respeto a la naturaleza arraigados en esas culturas. Todos esos aspectos fueron captados por el fotógrafo Philippe Paquet, un artista visual francés que radica en Estados Unidos.

Él es reconocido por sus retratos culturales y paisajes dramáticos. Con una perspectiva mundial, sus narrativas visuales buscan capturar la esencia de poblaciones y entornos impresionantes. Su trabajo también celebra la belleza, resiliencia y diversidad en todo el planeta. Además, ofrece ejemplos de un profundo sentido de unidad y comprensión.

El acceso al recinto de la calle Moneda, número 13, en el Centro Histórico de la Ciudad de México, es gratuito para todo público, y se localiza a unos cuantos pasos de la estación Zócalo/Tenochtitlan de la Línea 2 del Metro. La exposición Mongolia: Del desierto de Gobi a los montes de Altái está abierta de martes a domingo, de las 10:00 a las 18:00 horas.