CAROLINA HERRERA, SOPRANO, VOZ QUE VA DE LA ÓPERA AL CANTO POPULAR
Penjamense conocida como “La niña que canta”, egresada de la UG, plantea un mestizaje cultural histórico en la música
Ya vamos llegando a Pénjamo, ya brillan allá sus cúpulas; desde Corralejo parece un espejo para mostrar a Rubén Méndez y a Joaquín Pardavé. Junto a ellos está una joven soprano, de 28 años de edad, egresada de la Universidad de Guanajuato, cantante de ópera, ganadora de premios internacionales, que asume que su canto es resultado de una mezcla de culturas europeas y americanas.
En abril de 2024, la soprano Carolina Herrera formó parte del elenco del estrenó en México de la ópera Parsifal, de Richard Wagner, que contó con tres presentaciones en el Teatro del Bicentenario “Roberto Plasencia Saldaña”, en la ciudad de León.
Más de un año después, en junio de 2025, se le escuchó en Casa Museo Gene Byron, de la capital del estado, en un concierto llamado Cantares y una despedida, creado para rendir homenaje a Martha Leticia Guevara Sanginés, una de las impulsoras de ese espacio, fallecida semanas atrás.

En esa ocasión la soprano fue acompañada por el pianista Jacobo Cerda e interpretaron canciones de autores hispanoamericanos: Joaquín Turina, Joaquín Rodrigo, Daniel Catán, Blas Galindo, Felipe Villanueva, María Grever, Fernando Obradors y Manuel M. Ponce. Así explica la selección de los temas:
“La música latinoamericana y mexicana tiene mucha influencia de la cultura occidental debido a la conquista y los vínculos estrechos con España. Hay una parte muy importante en la reconciliación con nuestra identidad de ser mexicanos y tener toda esta mezcla de influencias, incluso asiáticas”.
Para la soprano, que ha sido titular en el MOS México Opera Studio, Mezcla (donde interpretó obras de Catán), esa influencia es grande y tiene gran importancia en la música mexicana, tanto antigua como actual: “La música contemporánea también está influenciada por estas corrientes y aunque no lo sabemos o no lo notemos; eso está muy plasmado en la música nuestra y hacerlo notar es parte de nuestra identidad”.
Se le observó que a Blas Galindo se le conoce más por sus sones de mariachi y poco como compositor de canto; a diferencia de Manuel M. Ponce y Villanueva.
De entre el listado de autores, comienza por Daniel Catán, “que es de los más contemporáneos y es el que más me gusta porque se ha acercado más a la idea de un realismo mágico mexicano”. Este compositor casi no estuvo en México, “pero siento que es el que más habla del pensamiento latinoamericano, de los ritmos, porque su música es más vocal y se ve muy plasmado lo que viene siendo la influencia africana y europea, que ha sido mezclada con la latinoamericana”.
Añade que de Blas Galindo hay pocas piezas para canto, “pero me gusta mucho porque esos ciclos que tiene son peculiares porque son canciones para niños; Arrullo (interpretada en el concierto) es música que no se toca o no se reconoce mucho”.
Y remata: “Compositores mexicanos como Blas Galindo y Silvestre Revueltas tienen influencia de Manuel de Falla”.
Otro autor comentado es Felipe Villanueva, creador de la ópera Keofar, que está en reconstrucción y rescate en la Ciudad de México a cargo de la maestra Verónica Morúa. Villanueva, genio insuficientemente comprendido en su tiempo, murió a los 31 años y de él, afirma la entrevistada, no hay mucho conocimiento, pero de las pocas piezas completas que hay de él, se muestra una obra “que está muy bien hecha y es de los pocos compositores que saben muy bien de la voz”.
De María Grever interpretó “Despedida”, poco conocida y relegada por la popularidad de “Júrame”. La versión que ofrecieron en el concierto fue compleja y emotiva y dio pie a preguntarle sobre las y los compositores y cantantes guanajuatenses. Así lo explica:
“Tengo muchos pensamientos musicales guanajuatenses, soy de Pénjamo y de ahí son Rubén Méndez y Joaquín Pardavé. Siento que tiene piezas muy interesantes que se pueden reconstruir para acercarla más al formato de canto de ópera”.
Afirma: “Guanajuato tiene muy buenos compositores y uno de ellos es María Grever”.
Se le pregunta sobre qué compositores guanajuatenses del siglo XIX tiene conocimiento y aclara que lo que más se conoce son los del siglo XX, que “tiene muy buenos compositores”. Pide voltear hacia los compositores de ahora, muchos de ellos surgidos de la formación en la Universidad de Guanajuato.
Reitera en el cierre de la charla: hay una mezcla de influencias de diferentes culturas. Hay, en otras palabras, un mestizaje cultural en el canto.

La soprano Carolina Herrera Reyes comenzó a cantar desde que era pequeña. Participaba en concursos de canto realizados en Pénjamo dónde la gente le conocía como “la niña que canta”. Egresó de la Universidad de Guanajuato (UG) y de la Escuela de Nivel Medio Superior (ENMS) de su ciudad natal. Formó parte del elenco del estrenó en México de la ópera Parsifal de Richard Wagner. Forma parte de diversas agrupaciones musicales dedicadas a la ópera, tales como el Taller de Ópera de Sinaloa y el Estudio de Ópera del Oeste y del México Opera Studio que se encuentra en Monterrey.
Ha participado en el Festival Internacional Cervantino y le tocó ser parte del espectáculo de apertura en 2022.
En 2023 obtuvo el premio de Ópera Francesa en el XL Concurso de Canto Carlo Morelli, realizado en el Palacio de Bellas Artes, en la capital del país.

