“LA BIBLIA DE NEÓN”, DEL INICIADO JOHN KENNEDY TOOLE
Se llama Bildungsroman al género literario que aborda la evolución de la niñez a la vida adulta, prácticamente sin pasar por la adolescencia, debido a las condiciones que a veces ofrece la vida. Regularmente se ofrece al lector a través de novelas crudas, de aprendizaje y formación. Son novelas educativas que han circulado por décadas alrededor del mundo; por diversas razones, gustan.
Ese término es alemán y significa “novela de formación” o “novela de educación”, y un ejemplo clásico es La Biblia de neón, de John Kennedy Toole, que ya está en México gracias a la traducción de Jordi Fibla. En sólo 192 páginas retrata la vida de “David”, un joven que vive con su familia en la zona rural de Mississippi, desde finales de los años 30 hasta principios de los 50 del siglo XX.
John Kennedy Toole (Nueva Orleans, Luisiana, 17 de diciembre de 1937-Biloxi, Misisipi, 26 de marzo de 1969) también fue autor de La conjura de los necios, obra publicada de manera póstuma en 1980, ganadora del Premio Pulitzer de ficción en 1981. Este escritor se quitó la vida en 1969, a los 31 años, decepcionado por no lograr publicar esta novela, editada con increíble éxito 11 años después.

Lo publicó la editorial universitaria Louisiana State University Press, como respuesta a la insistencia de la madre del malogrado novelista, una mujer tenaz y perseverante, llamada Thelma Toole (1901-1984). La publicación póstuma de La conjura de los necios, junto con su novela debut, La Biblia de neón, le granjearon popularidad y lo colocaron entre los mejores novelistas norteamericanos.
En La Biblia de neón, David aprende sobre el fanatismo religioso, racial, social y sexual, expresados en sus 10 recuerdos más fuertes. Cada uno de ellos es retratado en cada capítulo del libro. Los recuerdos comienzan con David en un tren, escapando del pasado, corriendo tras la libertad. Es un tour por sentimientos, casi una montaña rusa en la que el protagonista vive vertiginosamente.
Lo anterior, provocado entre otras situaciones como la llegada de su tía Mae para vivir en la casa de él y su familia, la pérdida del trabajo de su padre, Frank, debido a la gran depresión, y luego ser enviado a la guerra, son algunos de los momentos fundamentales de la narración, en primera persona, que recorre la novela. El libro ha sido celebrado y galardonado en diversas naciones del mundo.
John Kennedy Toole escribió La Biblia de neón a los 16 años, por lo que él mismo la consideraba demasiado juvenil como para intentar publicarla mientras estuvo vivo. Sin embargo, debido al interés por este autor, la obra fue publicada en 1989. En la trama, una Biblia de neón ilumina el cielo por las noches, y durante el día el fanatismo religioso y la malevolencia hacen estragos en la vida de los ciudadanos.
Sin trabajo, el padre no puede seguir pagando su contribución a la Iglesia. La familia cae en desgracia y no hay alegrías en la vida de David, sólo las que llegan con Mae, hermana de su mamá, quien, tras una mala carrera de cantante, y con 60 años, asusta a las buenas conciencias con su pelo teñido de rubio, sus vestidos de colores chillones y sus decrépitos novios. Tras un escalofriante episodio, David va tras una nueva vida.
Otro libro del mismo Kennedy Toole es Conjura de los necios, que para su edición en español (Anagrama) contó con la traducción de José Manuel Álvarez y Ángela Pérez. En este texto todo es extraordinario, empezando por su historia. Escrito a principios de los años 60, el autor no pudo conseguir que se editara; creyéndose un escritor frustrado se suicidó en 1969, a los 32 años.
Su madre intentó por todos los medios convencer a alguna editorial para que la obra fuera editada, publicada y puesta a la venta, lo que consiguió hasta 1980 cuando ella tenía 79 años. Lo logró gracias al apoyo del reconocido novelista Walker Percy, y el apoyo de una editorial universitaria de Louisiana, cosa en principio muy poco prometedora para una consagración literaria escrita en Estados Unidos.

Lo cierto es que el libro alcanzó, en pocos meses, un éxito inmenso, coronado en 1981 con el premio Pulitzer y con la crítica más entusiasta y unánime aparecida en muchos años. Incluso, su autor fue comparado a Cervantes, Rabelais, Dickens y otros escritores de esa talla. Resulta imposible sintetizar la trama picaresca y sorprendente de esta obra, ambientada en Nueva Orleans y sus bajos fondos.
Su figura central es uno de los personajes memorables de la literatura norteamericana: “Ignatius Reilly”, una mezcla de Oliver Hardy delirante, Don Quijote adiposo y Tomás de Aquino perverso, reunidos en una persona que vive a los 30 años con su estrafalaria madre, ocupado en escribir una extensa y demoledora denuncia contra el siglo XX, tan carente de “teología y geometría” como de “decencia y buen gusto”.
Actualmente, una estatua del más famoso personaje de Toole, Ignatius Reilly está a la vista de los transeúntes, que posan para tomarse una foto con él, en el bloque 819 de Canal Street, Nueva Orleans, el antiguo emplazamiento de los almacenes D. H. Holmes, convertidos ahora en el hotel Hyatt Centric French Quarter New Orleans. Leer estas dos novelas de John Kennedy Toole es abrir una ventana a la mejor literatura norteamericana del siglo XX.

