ENTRE LIBROS Y ESTAMPILLAS POSTALES

Con una oferta literaria que incluye clásicos y novedades, música, charlas, y talleres, el tendido de libros “El Palacio Postal a Fondo”, está abierto hasta el domingo 1 de marzo, de 10:00 a 17:00 horas (excepto el lunes 23, que permanecerá cerrado) en Tacuba Núm. 1, Centro Histórico de la Ciudad de México. La entrada es libre a todas las actividades.

Visitar el tendido representa una doble oportunidad. Por un lado, adquirir títulos a bajo costo, y por el otro, conocer el Palacio Postal, joya de la arquitectura que resguarda no pocos tesoros históricos, artísticos y culturales tanto en su propio museo como en el edificio que alberga a la institución de centenaria tradición en la vida social del país.

“El Palacio Postal a Fondo” comprende una oferta editorial de 2 mil títulos y 20 mil ejemplares.

La oferta editorial comprende 2 mil títulos y 20 mil ejemplares, así como cuentacuentos que hacen más amena la adquisición de libros. En ese palacio, obra de Adamo Boari y Gonzalo Garita, lectoras y lectores de todas las edades y gustos literarios encuentran los más distintos géneros como novela, poesía, ensayo, cuento, novela gráfica y literatura infantil.

Hay libros desde 20 pesos, y las colecciones del Fondo de Cultura Económica (FCE) tienen descuentos del 15 por ciento. Además de la oferta editorial, se realiza una serie de actividades artísticas y académicas gratuitas, como talleres de ilustración, recitales, cuentacuentos, charlas y presentaciones editoriales de otros sellos como Booket y Educal.

Entre las actividades que tienen verificativo se cuenta el recital Cuatro voces en la música, cuentacuentos con Janet Pankowsky, Benjamín Briseño y Deyanira Ruiz; presentaciones editoriales con Pedro Salmerón, Óscar de la Borbolla y Anclara Muro, ganadora del Premio de Poesía Aguascalientes 2025, y Carlos René Padilla, entre otras.

Visitar el tendido representa una doble oportunidad: al tiempo de adquirir títulos a bajo costo, conocer el Palacio Postal, joya de la arquitectura que resguarda no pocos tesoros.

En el transcurso del tendido se presentarán los libros Yo vengo del sur, de Pepe Mujica, con la participación de Nicolás Alberto Dip e Ingrid Urguelles; Una noche de Jazz, a cargo del Palacio Postal; la presentación de los fanzines digitales del curso Historia de la Literatura Mexicana de Terror, y una charla con Colectividades Culturales Comunitarias.

Respecto al Palacio Postal, sus gárgolas, sus escalinatas y ornamentos de mármoles mexicanos y bronces de la Fondería Pignone de Florencia, Italia, así como su reloj monumental que fue

importado de Alemania y reensamblado en México, y de los frescos de Bartolomé Gallotti sobre bases de oro de 24 quilates, son sumamente atractivos.

El genio y la inventiva de Daniel Cosío Villegas fueron el punto de arranque de la historia del Fondo de Cultura Económica. Fundado en 1934 por el historiador, economista, sociólogo y ensayista, la vocación principal de esa casa editorial se centró en publicar exclusivamente textos de economía, destinados a los estudiantes de educación superior.

Además de la oferta editorial, se realiza una serie de actividades artísticas y académicas gratuitas, como talleres, recitales, charlas y presentaciones editoriales.

El 29 de abril de ese mismo año apareció el primer número de la revista El Trimestre Económico y para septiembre se había constituido ya el fideicomiso para financiar el FCE. En 1935, publicó sus dos primeros títulos, ambos especializados en economía: El dólar plata, de William P. Shea y Karl Marx, de Harold Laski, dos éxitos editoriales.

En 1939 inició la colección “Ciencia Política” que luego fue renombrada “Política y Derecho”. En el mismo año se creó la colección “Historia”, con la publicación de Proudhon, de Armand Cuvillier, y Topolobampo, la metrópoli socialista de occidente, de José C. Valadés. En 1941 se publicaron más títulos relevantes de autores prestigiosos.

En 1942 nació la colección Tezontle. José Emilio Pacheco decía: “Jamás sabré cómo sería el mundo si no existieran los libros del Fondo. Tampoco podré medir todo lo que me han dado. Lamentaré en todo caso no haber leído más, entre todo lo rescatable y digno de perduración y defensa en este cada vez más doloroso país nuestro sitiado por la sequía”.