JORDI PUNTI DERRAMA CONFETI CON SU REFINADA PLUMA

Jordi Puntí Garriga (Manlleu, Barcelona, 2 de julio de 1967) se ha desempeñado con éxito como traductor, articulista y escritor de relatos y novelas en español. Formado académicamente en Filología Románica, ha trabajado durante décadas en el ámbito editorial. Es autor de tres volúmenes de relatos: Piel de armadillo (1998), Animales tristes (2002) y Esto no es América (2017).

Puntí Garriga es un autor cuya prosa se lee de manera ágil y fluida. La lectura corre como un auto de última generación en una pista de la más alta tecnología. Con un estilo propio ya plenamente identificable, ha comenzado a marcar una interesante pauta y a crear, de una manera clara, escuela entre las nuevas generaciones de escritores europeos y del mundo hispanoparlante, donde tiene legiones de admiradores.

En 2010 publicó su primera novela, Maletas perdidas, que tuvo una extraordinaria acogida tanto en catalán como en castellano, ganó los premios Lletra d’Or, Llibreter y Nacional de la Crítica, y se tradujo a 18 idiomas. Escribió la ficción autobiográfica Los castellanos (2011) y Todo Messi y más (2023), un retrato sentimental y literario de ese célebre, controvertido y millonario futbolista.

Jordi Puntí Garriga y su novela más reciente. (Fotografías, cortesía de Anagrama, su casa editorial en México)

En 2014 obtuvo la beca del Cullman Center for Scholars and Writers de Nueva York, que le permitió investigar durante un año y es el punto de partida de Confeti, Premi Sant Jordi de Novela 2023. Y es precisamente esa novela que Editorial Anagrama, su casa editorial, trajo a México recientemente. Habla sobre la voluntad de ser feliz a cualquier precio, encarnada en la extraordinaria trayectoria del músico Xavier Cugat.

En Confeti, de Puntí con traducción al español de México de la maestra Rita Da Costa, se lee: “Los optimistas todo lo ven de color rosa y los pesimistas todo lo ven negro. Entre ambos colores, vivimos rodeados de ilusiones, sueños, esperanzas, malentendidos, envidias, trampas…”. Con estas palabras, el narrador deja ver sus motivos para escribir: demostrar que gran parte de la existencia humana es una ficción hecha a medida.

Y como cronista de espectáculos, halló la inspiración ideal en Xavier Cugat. Nacido el 1 de enero de 1900, como si el azar del calendario fuera un presagio del éxito, el músico catalán dedicó toda su vida a ser feliz y famoso a cualquier precio, siempre gracias a lo que le apasionaba: las caricaturas, las orquestas, las películas, los matrimonios con mujeres guapas y jovencísimas, y los chihuahuas.

El autor y dos de sus obras narrativas. (Fotografías, cortesía de Anagrama, su casa editorial en México)

Con una prosa elegante y enérgica como los pasos del icónico bailarín Fred Astaire, tocada por un fino sentido del humor, Jordi Puntí hace viajar al lector de Nueva York a Hollywood, y de La Habana al hotel Ritz de Barcelona, a lo largo del turbulento siglo XX. Confeti retrata las peripecias de dos hombres que fueron amigos quizá por conveniencia, pero dueños de una amistad al parecer sólida.

Esa camaradería es un juego de espejos en el que la imaginación convive con la voluntad de ser inmortal, eterno. En las fiestas, brindan y cantan bajo una lluvia de confeti que los impregna de alegría, pero a la mañana siguiente se lo encuentran en la ropa, en el pelo (o en la peluca), como migajas de felicidad perdida, revelando que, cuando la realidad no encaja con la biografía, se puede reinventar mejorada en una novela.

El autor divide su tiempo entre su trabajo editorial, la preparación de sus novelas y narraciones, y su labor como miembro del colectivo “Germans Miranda”. Ventura Pons dirigió la película Animals ferits (2006) a partir de tres narraciones del libro Animales tristes. Además, Jordi Puntí Garriga ha colaborado asiduamente en varios medios de comunicación como El País y El Periódico.

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