IN-A-GADDA-DA-VIDA CUMPLE 58 AÑOS
Lanzada el 14 de junio de 1968, “In-A-Gadda-Da-Vida” forma parte del álbum Iron Butterfly, nombre de la banda que interpreta el tema y que se había formado apenas a finales de 1966 en San Diego, California. Originalmente, la agrupación estaba integrada por Doug Ingle, en la voz y el órgano; Jack Pinney, en la batería; Greg Willis, en el bajo y Danny Weis, en la guitarra. Posteriormente se unió a la sociedad un panderetero llamado Darryl DeLoach, cuya trascendencia en el grupo prácticamente se redujo a prestar el garaje de sus padres para que el colectivo ensayara.
A principios de 1968, Iron Butterfly firmó contrato con una filial de Atlantic Records, Atco Records, con la cual dio a conocer su álbum debut, Heavy, que pasó prácticamente de noche lo mismo para el público que para la crítica. Heavy encontró algunos obstáculos para colocarse en los anaqueles, lo que despertó la impaciencia de Pinney, Willis y Danny Weis, quienes decidieron tomar otro camino.
Doug Ingle encontró un nuevo baterista, Ron Bushy. Ambos se dieron a la tarea de escuchar a varios músicos en busca de los elementos que faltaban para rearmar la banda. Fue así como Lee Dorman en el bajo y el guitarrista Erik Brann completaron una nueva formación que estaba a punto de irrumpir como un cataclismo en la historia del rock.

De acuerdo con el fanzine del club de aficionados de Iron Butterfly, los músicos Jeff Beck, Neil Young y Michael Monarch (Steppenwolf) mostraron en algún momento interés en unirse a la banda californiana.
Mención aparte merece Erik Keith Brann (cuyo nombre real era Rick Davis) quien recién había cumplido 17 años cuando se unió a Iron Butterfly, lo que supuso para el grupo limitar sus presentaciones debido a que, por la adolescencia de Brann, no podía realizar todas las giras que se le presentaban y actuar en centros nocturnos.
Pese a su corta edad, Brann no era un novato cuando se incorporó a Iron Butterfly, ya que este músico nativo de Boston, Massachusetts, desde niño formaba parte de la Orquesta Sinfónica de Boston, sólo que a este guitarrista y violinista le dio por hacer un lado el atril e incursionar en el ambiente del rock de los años sesenta.
Con nueva agrupación, el 27 de mayo de 1968 Iron Butterfly comenzó a grabar el material que integraría su segundo álbum, este homónimo. Menos de un mes después, el 14 de junio de 1968, el Long Play de la banda angelina salió a la venta con una portada realmente psicodélica que estuvo a cargo del neoyorquino Stephen Paley, un artista inquieto que además de fotógrafo es productor de radio, productor de televisión, supervisor musical y actor.
El lado A del disco Iron Butterfly integra las piezas “Most Anything you Want”, “Flowers and Beads”, “My Mirage”, “Termination” cerrando con la introducción a tambor batiente cortesía de Ron Bushy para dar la bienvenida a la pieza “Are You Happy”.
Los que tuvimos la fortuna de escuchar por radio los éxitos de las portentosas agrupaciones de los años sesenta, recordamos el impacto que causó en nuestro estado de ánimo el tema “In-A-Gadda-Da-Vida”, una canción poderosa y mística creada por Doug Ingle e interpretada por un grupo de músicos más bien introvertidos, cosa muy rara en esos tiempos.
La difusión en el radio de esta pieza causaba una gran expectación en los escuchas, quienes estábamos al pendiente si la estación en turno programaría la versión larga (17:02 minutos), que ocupaba todo el lado B del álbum, o la versión sencilla de 2:53 minutos.
“In-A-Gadda-Da-Vida” fue una de las primeras piezas con una duración hasta cierto punto arriesgada. Después llegarían más, al convertirse en moda, como el corte “Refried Boogie” de la banda de blues angelina Canned Heat, cuya duración casi alcanza los 42 minutos.
Por supuesto, para evitar la monotonía del riff (motivo corto, rítmico y pegajoso que se repite a lo largo de una canción) en 17 minutos, los integrantes de Iron Butterfly tuvieron tiempo de sobra para destacar sus instrumentos, siendo el del baterista Ron Bushy el más recordado por el público. Algunas de mis compañeras de secundaria percutían ese solo en la madera de su pupitre.
El álbum Iron Butterfly, con “In-A-Gadda-Da-Vida” como catapulta, vendió más de 30 millones de copias en el mundo, además de que se mantuvo en las listas de la revista Billboard por casi tres años.
Para todos sus conciertos en vivo, Iron Butterfly firmó contrato con la Agencia William Morris. Fue así como la banda realizó su primera gira por varias ciudades de Estados Unidos en el verano de 1968 junto con Jefferson Airplane.
En agosto de 1969 se llevó a cabo el máximo evento musical y contracultural de los años sesenta, el Festival de Woodstock. Fueron “tres días de paz y música”, con un público integrado por más de 400 mil personas. Sin embargo, Iron Butterfly nunca estuvo en ese magno escenario. De acuerdo con el baterista Ron Bushy, la agrupación se quedó varada en el Aeropuerto La Guardia de Nueva York. El representante del colectivo contrató un helicóptero para que el grupo llegara al festival y, de inmediato, subir al escenario. “Fuimos tres veces a la Autoridad Portuaria y esperamos el helicóptero, pero nunca apareció”, señaló Bushy.

Los cuatro músicos principales de Iron Butterfly ya fallecieron. Doug Ingle murió el 24 de mayo de 2024 a los 78 años. Ron Bushy dejó vacío el banco de su batería el 29 de agosto de 2021 a los 80 años. Erik Brann fue el integrante en morir más joven Davis, ocurrió el 25 de julio de 2003 a los 53 años. El icónico bajista Lee Dorman, quien no sólo formó parte de la Iron Butterfly sino que fue cofundador del supergrupo Captain Beyond, murió el 21 de diciembre de 2012 a los 70 años.
Finalmente, cuando “In-A-Gadda-Da-Vida” comenzó a programarse en la radio en los años sesenta muchos se preguntaban qué significaba el título de la canción. Algunos locutores y también en revistas de rock señalaban que quería decir “En el jardín de Edén”.
En realidad, escribió Ron Bushy, el vocalista y tecladista de la banda, Doug Ingle, compuso el tema a la sombra de varias botellas de alcohol. Al cantársela a Ron Bushy su voz se arrastraba tanto que el baterista en lugar de “In the Garden of Eden” escuchó “In-A-Gadda-Da-Vida”, quedando así un nombre exótico para una pieza de rock de sonido intimista.

