IRAPUATO, UNA PLAZA MUNDIALISTA CON SABOR A FRESA
México entró como emergente para el Campeonato Mundial de Fútbol de 1986 al renunciar Colombia como sede de la justa. La competencia pasó de 16 a 24 equipos y se exigían 12 estadios que tuvieran, como requisito base de capacidad, cupo para 30 mil espectadores. Pese a tener estadios que pudieron ser sedes mundialistas en 1986, ciudades como Veracruz y Morelia no lo fueron. Lo fue una pequeña ciudad del Bajío: Irapuato.
Fue parte de una historia con urbes como la ciudad de México, con 8 millones de habitantes (sin contar su zona metropolitana); las zonas metropolitanas de Guadalajara (incluida Zapopan) y Monterrey, con 2.8 y 2.3 millones, respectivamente; Puebla tenía 1.4 millones y Nezahualcóyotl (parte de la ZM de la ciudad de México), 1.3 millones, según datos del Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI).
Otras subsedes: León, con alrededor de 700 mil y Toluca, que andaba en los 600 mil. Al final, de la lista, Irapuato, con unos 250 mil y Querétaro, con 220 mil pobladores. Toluca y Querétaro comenzaban a tener un crecimiento extraordinario debido a la migración chilanga tras los sismos de 1985. Los demás eran parte de la secuela del Desarrollo Estabilizador que terminó en la década de 1970.

Irapuato fue la opción a Morelia, capital michoacana de unos 400 mil habitantes, que no alcanzó a tener a tiempo su estadio: el Morelos, con capacidad para entre 38 mil y 42 mil espectadores.
La ciudad fresera fue, junto con León, base para el grupo B y ahí se jugarían tres encuentros en 1986. La subsede fue ganada con honor por un antecedente: ahí se realizó el mundial juvenil de 1983.
Ciudad de vanguardia futbolera
Irapuato es la cuna del fútbol en el estado de Guanajuato. Los registros más antiguos ubican la práctica formal y organizada de fútbol en 1911, con la fundación del primer equipo de la ciudad, el Club Mutualista Irapuatense. Este hito marcó el inicio de este deporte en la región del Bajío. Tanto así que el fútbol fue introducido a la ciudad de León en 1921 por el irapuatense Diego Mosqueda. Al mudarse a la ciudad, Mosqueda unió fuerzas con el doctor Elías Sanromán y los ciudadanos españoles Pedro Calleja y David Villa para fundar el primer equipo local conocido como “León Atlético”.
El primer partido oficial del León Atlético se jugó el 20 de enero de 1922 contra el Deportivo Irapuato en un terreno improvisado cerca del Parque Hidalgo, de la ciudad cuerera. En 1926 se formó la primera liga leonesa.

Los escenarios
En 1925, en León fue construido el Estadio Patria, al norte de la Calzada de los Héroes. El coso era de madera y fue desmontado en 1928 por su propietario, Francisco Lozornio, para evitar que fuera usado por tropas federales que combatían a los rebeldes cristeros.
En 1931 se construyó un segundo estadio: Patria (que luego sería llamado “Francisco Lozornio”), pero no tenía el diseño moderno de su tiempo, el que sí tuvo uno de los primeros cosos de mampostería del país: el estadio Revolución, de Irapuato, inaugurado en 1942.
León tendría luego el estadio Fernández Martínez y La Martinica (ver https://equisgente.com/2026/03/04/los-estadios-de-leon-templos-del-deporte-de-una-ciudad-de-emociones/).
Cuando el país se preparó para ser sede de los Juegos Olímpicos de 1968, el estado de Guanajuato también modernizó sus espacios deportivos: en 1967 fue inaugurado el estadio León, que albergaría juegos de la competencia y un año después Irapuato empezó el suyo.

El 27 de octubre de 1968, la directiva del Irapuato invitó a la Selección Olímpica Española que compitió en los Juegos Olímpicos México 1968 para un partido de exhibición. La idea era comprobar el estado del terreno de juego. La afición abarrotó el inmueble nuevo para ver cómo su equipo perdía 8 a 2. El primer gol lo anotó el capitán Juan Manuel Asensi, del seleccionado ibérico y parcialmente empató Marco Antonio Sánchez Moya de los freseros. El arbitraje estuvo a cargo de González Archundia. Este juego no se reconoce como oficial, pero fue el primer partido celebrado en el estadio.
El “Estadio Irapuato” fue inaugurado el 23 de marzo de 1969 con un partido entre el Irapuato y la Selección Nacional Mexicana que se preparaba para el mundial de 1970. De nueva cuenta los freseros fueron goleados, esta vez 4 a 1. El primer gol oficial fue anotado por Javier Fragoso. El arbitraje corrió a cargo de Abel Aguilar.
En el partido inaugural oficial estuvo presente Guillermo Cañedo de la Bárcena, quien fue el principal impulsor de la Copa del Mundo en México y por eso contempló al estadio como sede de prácticas de ese campeonato. En 1970, previo a su participación en la copa mundial, el seleccionado de Brasil tuvo un juego amistoso con Irapuato. Los cariocas, que entrenaban en la ciudad de Guanajuato, ganaron 2-0 con el recuerdo que sobre su césped actuó el mítico Pelé.
El Estadio Irapuato tuvo una capacidad original de 12 mil a 16 mil espectadores (hay que recordar que al no haber butacas el cupo era flexible).

Proyección mundial
Un estadio moderno para su tiempo, ubicado en una ciudad ferrocarrilera cercana a otras como León y Querétaro, y con una apasionada afición que apoyaba a un equipo propio sin importar en qué división estuviera, fue visto como opción para el Campeonato Mundial Juvenil de 1983.
Fueron siete los escenarios: Azteca (ciudad de México), Jalisco (Guadalajara), Tecnológico (Monterrey), Cuauhtémoc (Puebla), Luis Gutiérrez Dosal (luego llamado Nemesio Díez) y los guanajuatenses León e Irapuato.
En el mundial juvenil de 1983, el coloso fresero albergó tres partidos. Del grupo B: Costa de Marfil 0, Uruguay 0 (8 de junio); y del grupo C: Checoslovaquia 3-China 2 (7 de junio) y Costa de Marfil 0 – Uruguay 0 (8 de junio de 1983), y China 3-Austria 0 (9 de junio).

1986
Para el Campeonato Mundial de 1986, la propuesta era la dupla León-Morelia. El gobierno michoacano inició la construcción de un estadio para albergar partidos del torneo. El proyecto fue cancelado tras detectarse problemas en el terreno donde se desarrollaban las obras.
Fue tan exitosa la participación de la ciudad fresera que se le confirmó como subsede sustituta de Morelia para el Campeonato Mundial “de grandes”. Como su estadio era el más pequeño de las propuestas, se obligó —igual se hizo con el de León— a ampliarlo para llegar al cupo exigido de 30 mil espectadores.
Con motivo de este acontecimiento se programó un juego entre la Selección Mexicana que participaría como anfitriona del Mundial y el Deportivo Cruz Azul celebrado el 29 de septiembre de 1985 el cual perdió la selección 2-1.
Durante la víspera del Mundial, en Irapuato entrenaron las selecciones de la Unión Soviética y Corea del Sur.
En la copa mundial de 1986, el estadio albergó 3 partidos de la fase de grupos: el 2 de junio de 1986, la Unión Soviética derrotó 6-0 a Hungría; el 6 de junio, Hungría derrotó 2-0 a Canadá; y, finalmente, el 9 de junio, la Unión Soviética derrotó 2-0 a Canadá.
El estadio irapuatense es el último en que la selección de Hungría ha participado en un mundial de fútbol (y la de Canadá lo estuvo por 36 años, hasta el 2022 y ahora 2026 nuevamente participa).

Nomás el recuerdo queda
La plaza futbolera de Irapuato ha estado envuelta en dramas deportivos y financieros, con un equipo que ha jugado incluso en tercera división, con una franquicia desaparecida porque sus directivos estaban involucrados en el crimen organizado.
Las remodelaciones del estadio han estado envueltas en los cuestionamientos de mal manejo de fondos, con una consecuente caída de techado. Hoy el coso se llama “Sergio León Chávez”, está remodelado y totalmente embutacado, luce un diseño exterior modernista y se llena a pesar de los conflictos extradeportivos.
La ciudad se ha quedado en el rezago demográfico y económico, incluso para ser superada en población y Producto Interno Bruto por la zona metropolitana de Celaya; pero nadie le quita el gusto y siempre lucen con orgullo a un estadio que ha sido dos veces sede mundialista.
Sin embargo, hay un hecho innegable: los estadios guanajuatenses envejecieron y para el Campeonato Mundial Juvenil Sub 17 de 2011 ya no se les integró. Las sedes fueron los estadios Azteca (ciudad de México), Jalisco (Guadalajara), Universitario (Monterrey), Morelos (Morelia), La Corregidora (Querétaro), Corona (Torreón) e Hidalgo (Pachuca).
Irapuato y León viven de sus recuerdos mundialistas.

