ALEMANIA,1974

LOS MUNDIALES: EL ESCABROSO PASO DEL TRI

Alemania Occidental organizó el X Campeonato del Mundo de Futbol. Para ello, desplegó su enorme capacidad organizativa y puso a disposición grandes y hermosos estadios. Además, se diseñó un nuevo trofeo, llamado Copa FIFA, para sustituir al anterior, que obtuvo Brasil definitivamente. Quien ganara la competencia, lo conservaría hasta el siguiente torneo, y se quedaría con una réplica más pequeña.

Las eliminatorias produjeron la gran sorpresa de la eliminación de Inglaterra por parte de Polonia, lo que para los británicos fue “el fin del mundo”. Holanda volvió al torneo luego de no asistir desde 1938, y España quedó fuera de nuevo, tras caer ante Yugoslavia. Debutó, asimismo, la selección de Alemania Oriental. Checoslovaquia, otro asiduo participante, esta vez fue apeado por Escocia, que salvó el honor del futbol británico.

El Estadio Olímpico de Múnich fue el principal escenario.Para el torneo se estrenó un nuevo trofeo: la Copa FIFA.Tip y Tap fueron las mascotas de la competencia.

La Unión Soviética se había clasificado para disputar la última media plaza correspondiente a la UEFA. Para conseguir el pase final, debía enfrentarse a Chile, representante de la Conmebol. La eliminatoria estaba prevista a doble partido, de ida y vuelta, pero la URSS se negó a jugar el segundo encuentro por su desacuerdo con el golpe de Estado de Augusto Pinochet en el país sudamericano, así que la FIFA dio el pase a los chilenos.

Los otros tres países de Sudamérica presentes fueron Brasil, calificado por ser el campeón vigente; Argentina y Uruguay. Por Asia, participó Australia, y por África avanzó Zaire.

México quedó fuera en el Premundial de Haití.

Fiasco y catástrofe en Haití

México, por su parte, fue un fracaso. Luego de una primera fase clasificatoria, en la que dejó fuera a Estados Unidos (3-1 y 2-1) y a Canadá (1-0 y 2-1), pasó al hexagonal final, nueva forma de calificación en la que competían los ganadores de cada zona de Concacaf, todos contra todos, en una sola sede; en esa ocasión, Haití. El Tri no pudo superar a Guatemala (0-0) ni a Honduras (1-1). Aunque aplastó 8-0 a las Antillas Holandesas, fue a su vez goleado 4-0 por Trinidad y Tobago, con póker de tantos del velocísimo Everald Cummings. Dado que los haitianos habían ganado todos sus duelos anteriores, su derrota (0-1) ante los aztecas ya no tuvo ningún impacto. El resultado fue una auténtica debacle para el futbol mexicano y produjo un shock que se reflejaría en malos resultados por muchos años.

La “naranja mecánica” sorprende al mundo, pero no gana

Holanda fue la sensación del torneo mundialista, con un esquema de juego denominado “futbol total”, que desarrollaba bajo la batuta del gran Johan Cruyff, respaldado por jugadores como Ruud Krol, Johan Neeskens, Johnny Rep y Rob Rensenbrink. La “naranja mecánica”, como se le llamó desde entonces, fue verdugo de Uruguay en la fase de grupos (2-0), luego goleó a Argentina 4-0 y se impuso a Brasil 2-0 en la segunda ronda.

El chileno Carlos Caszely fue el primer jugador de la historia en recibir tarjeta roja. En la segunda imagen: los autobuses de los equipos participantes.

Polonia, que había sido campeón olímpico en Múnich 1972, fue otro equipo llamativo del campeonato, conun sistema netamente ofensivo en el que destacaban el capitán Kazimierz Deyna, el portero Jan Tomaszewski, el defensa Jerzy Gorgon, elmedio Henryk Kasperczac y los delanteros Robert Gadocha, Grzegorz Lato y Andrzej Szarmach. Derrotó en la primera fase a Argentina 3-2 e impuso a los haitianos un demoledor 7-0.

En la fase de grupos, Brasil calificó en segundo lugar, debajo de Yugoslavia y apenas por diferencia de goles sobre Escocia. Destaca aquí la paliza que dieron los balcánicos a los inocentes leopardos de Zaire: 9-0. Por su lado, el cuadro de casa avanzó ganando a Chile y Australia, pero sorprendentemente perdió 1-0 ante Alemania Oriental en un choque cargado de ideología política, en plena guerra fría. Los dos cuadros germanos calificaron.

Dino Zoff, portero italiano, con Emanuel Sanón, figura de Haití. Por su parte, Zaire sufrió una goliza de 0-9 ante Yugoslavia.

A su vez, los andinos tuvieron la mala suerte de que se lesionara Carlos Reinoso en el primer encuentro, pivote de un conjunto cuya columna vertebral la formaban también el extraordinario defensa Elías Figueroa, Carlos Caszely, delantero que se convirtió en el primer jugador de la historia en recibir tarjeta roja, y varios futbolistas que actuaban en México: Alberto Quintano, Juan Rodríguez Vega y Osvaldo Castro.

Los charrúas quedaron fuera, vencidos por holandeses y suecos, en un bloque en el que también Bulgaria emprendió pronto el regreso. Finalmente, Italia, el subcampeón de México 70, también dijo inesperadamente adiós, derrotada por los polacos y al quedar debajo de los argentinos por diferencia de goles.

El campeón Brasil debutó y empató 0-0 frente a Yugoslavia.En otro partido, Jürgen Sparwasser dio el triunfo a Alemania Oriental ante la Occidental.

Para la segunda ronda se estableció un nuevo sistema, integrándose dos grupos con cuatro equipos cada uno, cuyos ganadores jugarían la final y los segundos lugares dirimirían el tercer lugar.

En el Grupo A, los neerlandeses dejaron ver sus posibilidades con una goliza de 4-0 sobre los pamperos, una victoria inapelable de 2-0 ante Alemania Oriental y luego de imponerse por igual marcador a los amazónicos para llegar a la final. Brasil había vencido también a los germanos del este por 1-0 y a Argentina por 2-1, antes de caer frente a Países Bajos. Ches y alemanes orientales empataron entre sí a un gol.

En el otro grupo, los polacos dieron cuenta de Suecia y Yugoslavia por 1-0 y 2-1, respectivamente, mientras que Alemania Occidental superó igualmente a escandinavos y balcánicos por 2-0 y 4-2. El encuentro decisivoentre el conjunto local y Polonia se inclinó en favor del primero (1-0) en un día terriblemente frío y lluvioso, que perjudicó el juego veloz de los polacos. Por su lado, los suecos vencieron 2-1 a los yugoslavos.

Johan Cruyff condujo a una Holanda brillante. En la final, Johan Neeskens abre el marcador, con pénalti.

De esa forma, Polonia se impuso al scratch con un gol de Grzegorz Lato en el juego por el tercer puesto, mientras que los alemanes, contra todo pronóstico, lograron derrotar a los holandeses 2-1 en el encuentro final, a pesar de verse abajo desde el primer minuto, tras un pénalti cometido a Cruyff. Empataron con otro tiro de castigo, muy rigorista, ejecutado por Paul Breitner, y el inefable Müller consiguió el gol del campeonato. Fue la consagración para una gran generación, encabezada por Beckenbauer, al que acompañaban el portero Sepp Maier, Breitner, el gran zurdo Wolfgang Overath, Müller y el extremo Jürgen Grabowski, entre otros.

El campeón de goleo fue el polaco Lato, con siete anotaciones.

Franz Beckenbauer alza la Copa FIFA, ganada por los germanos en casa. A su vez, el polaco Lato fue el goleador del torneo.