“EL RESPLANDOR DEL SER” EN 18 LENGUAS ORIGINARIAS

Periodista, escritora, diplomática y pilar del feminismo en México, Rosario Castellanos (Ciudad de México, 25 de mayo de 1925-Tel Aviv, Israel, 7 de agosto de 1974), es una de las autoras más importantes del siglo XX mexicano. Se desempeñó como embajadora de México en Israel del 8 de abril de 1971 al 7 de agosto de 1974, día en que falleció.

En cuanto nació, sus padres la trasladaron a Comitán de Domínguez, Chiapas, y fue allí donde vivió su infancia y adolescencia. De regreso a la capital del país ingresó a la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y para 1971, ya era embajadora en Israel, y en ese puesto falleció a los 49 años de edad.

Rosario Castellanos murió a causa de una descarga eléctrica provocada por una lámpara mal conectada en su residencia de la embajada mexicana. De acuerdo con su alumno y amigo, Samuel Gordon, ella había llegado a casa después de recoger unas mesas de bronce repujado y, al intentar colocarlas, por un tropezón se electrocutó con la lámpara.

Portada del libro y retrato de Rosario Castellanos.

Al cabo de unos minutos, el chofer de la embajada la encontró en el suelo y pronto la trasladó al hospital, pero la escritora y poeta ya había fallecido. Sin embargo, hubo varias teorías sobre su muerte, incluyendo la posibilidad de un suicidio debido a una depresión, pero su hijo Gabriel la desmintió, afirmando que Rosario estaba feliz con ser embajadora.

Oficialmente fue un accidente y su cuerpo fue traído a México y sepultado con honores en la Rotonda de las Personas Ilustres. Rosario Alicia Castellanos Figueroa, personaje a quien se ama entrañablemente en Chiapas por haber sido prácticamente su cuna inicial, dejó tras de sí un estela literaria que la convierten en poeta imprescindible en español.

Ahora y para gozosa lectura de quienes hablan, escriben y leen en otros idiomas, uno de sus poemas más celebrados, El resplandor del ser, ha sido traducido a 18 lenguas de México y Guatemala. Además del libro impreso, el proyecto incluye una versión sonora que estará disponible en una plataforma digital, como iniciativa de Literatura UNAM.

El título multilingüe confirma la vigencia del pensamiento de Castellanos, y reafirma la misión universitaria de preservar y difundir las lenguas indígenas. El volumen se dio a conocer en la FIL Guadalajara el pasado lunes 1 de diciembre. El resplandor del ser hace una meditación luminosa sobre la existencia, la naturaleza y el poder de la palabra.

El volumen reúne el poema original junto con 18 versiones en lenguas originarias del sureste de México y Guatemala, entre ellas, tseltal, tsotsil, tojolabal, ch’ol, lacandón, q’eqchi’, mam y kaqchikel, en una coedición entre la Dirección General de Publicaciones y Fomento Editorial, la Facultad de Filosofía y Letras y otras dependencias de la UNAM.

Además, participó activamente la Universidad Autónoma de Ciencias y Artes de Chiapas para la producción de materiales sonoros. Así, el lector y escucha comprobará que a través de imágenes donde la vida se renueva (una flor, el vuelo del pájaro, el cauce del agua), la autora convirtió el lenguaje en un hermoso acto de comunión con el mundo.

La nueva edición multilingüe y sonora rinde homenaje al legado humanista de Rosario Castellanos y a su relación con los pueblos indígenas y, a la vez, sirve para continuar con las conmemoraciones por los 100 años del nacimiento de la escritora. Consecuentemente, además del libro impreso, que se distribuye gratis, el proyecto incluye una edición digital y una versión sonora del poema en las voces de sus traductoras y traductores.

Disponible para su lectura en el sitio de acceso abierto de Libros UNAM, como parte del reconocimiento a la autora.

Rosa Beltrán, coordinadora de Difusión Cultural de la UNAM, describe El resplandor del ser, en un texto introductorio, como una revelación poética en la que “el lenguaje no nos separa de la naturaleza, nos devuelve a ella, porque el tono de Castellanos posee “una alegría sin ingenuidad y una fe atravesada por el escepticismo, pues concibe la escritura como una forma de reconciliación con la tierra y con los otros seres”.

Las versiones en lenguas originarias fueron realizadas por 18 poetas y traductores de México y Guatemala. Por México, Miguel Miguel Martínez (akateco / kuti’), Canario de la Cruz (ch’ol / lakty’añ), Angelina Pérez (chuj), Isabel Pascual (kanjobal), Norma Chambor (lacandón), Víctor Manuel Juárez (qatok’ / mochó), Alejandro Díaz (tojolabal), Alberto Gómez (tseltal), Manuel Bolom (tsotsil) y Lyz Sáenz (zoque), quienes con sus pares guatemaltecos realizaron una edición viva, plural y sonora.

El libro, que ya se distribuye de manera gratuita, muy pronto estará disponible para su lectura en el sitio de acceso abierto de Libros UNAM Open Access: librosoa.unam.mx., como parte del reconocimiento a la autora que dedicó obra y energía a la defensa de los derechos de las mujeres, lo que la convierte en símbolo del feminismo latinoamericano.