“EL CANTANTE ES SU PROPIO INSTRUMENTO”: IVÁN LÓPEZ-REYNOSO
El regreso a sus orígenes de un cuevanense que fascinó ahora en su faceta de contratenor
Iván López-Reynoso era un niño de seis años que escuchaba a la Orquesta Sinfónica de la Universidad de Guanajuato y con una batuta imaginaria “la dirigía” desde su lugar en el teatro Principal; los domingos “dirigía” también a la Banda del Estado, relata el periodista Manuel Carrillo, un melómano que no falta a los conciertos.
Nacido en 1990 en la ciudad de Guanajuato, Iván tuvo talento y vocaciones tempranas y ahora es uno de los músicos mexicanos más sobresalientes y multifacéticos: director de orquesta, violinista, pianista, clarinetista y, la razón de su visita a su tierra natal: contratenor.
Tras dirigir a la Orquesta de la Comunidad de Madrid, a la Deutsche Oper de Berlín, a la Orquesta de Cámara de Bellas Artes, y a la Orquesta Sinfónica de Bilbao, ofreció en el Teatro Juárez un recital que él mismo llamó “excepcional” y que dejó fascinada a la comunidad musical capitalina en un concierto acompañado por el pianista Alexander Vivero —otro músico mexicano de gran nivel—.

También director titular de la Opera de Atlanta ofreció el concierto el pasado jueves 18 de diciembre. El programa: “Dormi, o fulmine di guerra” de la ópera La Giuditta (A. Scarlatti); “L’empio, sleale, indegno” de la ópera Giulio Cesare (G. F. Handel); “Va, l’error mio palesa” de la ópera Mitridate (W. A. Mozart) y “In si barbara sciagura” de la ópera Semiramide (G. Rossini).
En la segunda parte, Iván habló brevemente sobre la voz de contratenor, surgida de los castrati (castrados), cantantes masculinos que eran castrados antes de la pubertad para preservar sus voces agudas. Al prohibirse la mutilación genital, ya no se escribieron roles para la ópera y desaparecieron. En el siglo XX nuevamente sus voces fueron escuchadas e interpretó obras de esa centuria, entre ellas “Aquel rubio de Albacete”, de Emmanuel Pool que escribió especialmente para López-Reynoso.
Estuvo también Alexander Vivero, pianista, compositor y director de orquesta.
De los castrados a la formación musical
Los castrati (del italiano castrato, “castrado”) existieron principalmente entre los siglos XVI y XVIII en Europa (especialmente Italia). La práctica tiene raíces en la Iglesia Bizantina y empezó a finales del siglo XVI, impulsada por la demanda de estas voces en capillas y la perspectiva de fama y fortuna para los niños dotados.
No se permitía a las mujeres cantar en las capillas y los castrati llenaban ese vacío al interpretar roles femeninos en óperas y destacar en coros religiosos. La mutilación los hacía preservar la voz aguda, similar a las soprano y contralto. A diferencia de las mujeres, combinaban su tesitura infantil con la potencia pulmonar adulta.
De esa manera surgieron figuras como Gaetano Guadagni, Luigi Marchesi y Matteo Sassano, que alcanzaron fama mundial. Carlo Maria Michelangelo Nicola Broschi (Andria, 24 de enero de 1705-Bolonia, 16 de septiembre de 1782), más conocido por el sobrenombre de Farinelli, fue el cantante castrato más famoso del siglo XVIII y considerado el más grande de los castrati de la historia.
El papa Benedicto XIV prohibió esa práctica en 1748, pero se mantuvo. Ya en el siglo XIX, cuando comenzó a generalizarse la participación de las mujeres en el canto, los castrati comenzaron su declive. El último fue Alessandro Moreschi, y sus grabaciones a principios del siglo XX son un testimonio único de su voz. Falleció en 1922.
La voz como instrumento
Esta tesitura que es la parte intermedia entre la voz femenina y la voz masculina. En el caso de las mujeres, están las tesituras de soprano, mezzosoprano y contralto (de la más aguda a la más grave). Las voces masculinas son bajo (la más grave), barítono y tenor (la más aguda); la excepcional y muy poco desarrollada es la de una agudeza similar a la de las mujeres: el contratenor.
A partir de lo anterior, se realizó la charla con Iván López-Reynoso. Se le comentó que la tesitura de contratenor está poco desarrollada en nuestro país. Acá en Guanajuato es menos, todavía, con excepciones como la del celayense de adopción Rubén Barrera. El guanajuatense explica:
“Es una tesitura que requiere cualidades menos habituales o menos comunes que una soprano, que es la tesitura más frecuente en las voces femeninas, o un en las voces masculinas. El contratenor necesita tener una extensión de registro que le permita utilizar la voz de cabeza y el falsete, reforzarlo y apoyarlo y cantar sobre esa tesitura a lo largo de todo el repertorio que presenta”.
Añade:
“Esto significa un grado más allá de complejidad de encontrar la tímbrica del instrumento, que no tienen otras tesituras. Es por eso poco común. Es, sin embargo, muy importante señalar que ha habido un auge reciente de contratenores. Yo tengo varios colegas jóvenes contratenores mexcanos: Emmanuel Pool, Rubén Berroeta y Gabriel Vargas”. Afirma que “son varios contratenores que están empezando de nuevo a darle vida a la tesitura”.
Señala que el más grande formador de contratenores de México ha sido Héctor Sosa —también contratenor— “que fue, tal vez, el primero en abrir camino; fue ganador del concurso Carlo Morelli, fue mi maestro de canto, tuvo una carrera fantástica en ópera de Bellas Artes y que nos ayudó un poco a abrir la brecha para los contratenores que venimos después”.
Se le comenta que tiene una formación muy vasta y se le pregunta: ¿por qué elegir en esta ocasión un espectáculo de contratenor? Responde:
“La faceta de director de orquesta es la central de mi vida. Es la principal y por la cual yo me dediqué a la música desde un principio. Yo quería ser director, pero he desarrollado violín, piano, clarinete, canto, dirección coral, que son todas partes de mi formación musical”.
Explica por qué esta vez eligió cantar como contratenor:
“En el canto encuentro algo único que no encuentro en ningún otro instrumento y que es que el cantante es el intérprete y el instrumento al mismo tiempo. Eso no lo hay en ningún otro caso: el clarinetista tiene un clarinete que está fuera de él, el pianista tiene un piano que está enfrente de él, el violinista tiene un violín. El cantante tiene su instrumento aquí (señala su garganta). Somos el instrumento también”.

Su visión sobre Guanajuato
El contratenor manifestó su gusto por estar de nuevo en casa. La última vez que había estado en Guanajuato fue en mayo de 2024, cuando acudió como director invitado de la OSUG.
Se le pregunta sobre las fortalezas y retos de la formación musical y la cultura en Guanajuato y responde con franqueza:
“Llevo mucho tiempo fuera, desconectado del panorama de formación de canto en Guanajuato, pero sí puedo decir que de aquí han salido grandes cantantes y eso habla de un estado que tiene riqueza cultural incuestionable, vastísima. Tenemos el festival internacional más importante del país (el Cervantino), una orquesta Sinfónica, un teatro como éste (la charla fue en la sala principal del Teatro Juárez), el Forum Cultural de León, que es una cosa también espectacular. Lo que tendríamos que buscar es que la cantidad de oferta cultural esté a la par de recintos y haya posibilidades para más participantes”.
Remata:
“La cultura nunca va a ser un lujo, la cultura siempre es una necesidad absoluta e indiscutible”.
Quién es
Iván López-Reynoso es hijo de Gustavo López (ingeniero mecánico) y Guadalupe Reynoso (ingeniera en informática), ambos ingenieros. No son músicos, pero siempre le apoyaron su pasión por la música.
Realizó estudios de violín, piano, canto y dirección de orquesta, titulado con mención honorífica de la Escuela de Música Vida y Movimiento. Además, ha tomado clases magistrales con los directores Alberto Zedda, Jean Paul Penin y Avi Ostrowsky.
Ha dirigido a la Philharmonia Zürich, Orquesta y Coro Nacionales de España, Orquesta y Coro de la Deutsche Oper Berlin, la Orquesta Sinfónica de Madrid, la Orquesta Estatal de Braunschweig, la Milwaukee Symphony Orchestra, la Real Orquesta Sinfónica de Sevilla, la Orquesta Sinfónica de Navarra, la Orquesta Sinfónica de Tenerife, la Orquesta Sinfónica de Bilbao y la Oviedo Filarmonía, ademas de las principales orquestas de México. Ha trabajado con destacados artistas como Bryn Terfel, Brigitte Fassbaender, Ildar Abdrazakov, Javier Camarena, Rolando Villazón, Ramón Vargas, Alessandro Corbelli, Olga Peretyatko, Irina Lungu, John Osborn, Pietro Spagnoli, Franz Hawlata, Paolo Bordogna, Ute Lemper, Augustin Hadelich, Michael Barenboim, Leticia Moreno, Yulianna Avdeeva, Gabriela Montero y Jorge Federico Osorio, entre otros.
Iván López Reynoso es considerado la batuta mexicana más importante de su generación. Esto lo ha llevado a dirigir distintas disciplinas y estilos como ópera, ballet, danza contemporánea, música antigua y música contemporánea. Su extenso repertorio operístico incluye más de cincuenta títulos, entre los cuales destacan Aida, Der fliegende Holländer, Carmen, La bohème, Macbeth, Fidelio, Le nozze di Figaro, Così fan tutte, The Rake’s Progress, Die Zauberflöte, Don Giovanni, Il pirata, Il barbiere di Siviglia, La cenerentola, Il turco in Italia, I Puritani, Werther, Don Carlo, Tosca, Hänsel und Gretel, L’elisir d’amore Madama Butterfly, La Traviata y Rigoletto, así como el estreno en México de Viva la mamma de Donizetti, Le comte Ory e Il viaggio a Reims de Rossini.
En agosto de 2014 realizó su debut internacional en el prestigiado Rossini Opera Festival en la ciudad de Pesaro, Italia, concertando la ópera El viaje a Reims de Rossini, convirtiéndose en el primer mexicano en dirigir en dicho festival. Ha dirigido en los máximos recintos culturales de México y se ha presentado con éxito en escenarios de Estados Unidos, Austria, Omán, Suiza, España, Italia, Alemania y Perú, como la Opernhaus Zürich, la Deutsche Oper Berlin, la Santa Fe Opera, el Teatro Real de Madrid, The Dallas Opera, The Atlanta Opera, el Donizetti Opera Festival, el Teatro de la Maestranza de Sevilla, la Royal Opera House Muscat, entre otros. En marzo de 2018, fue condecorado por el Congreso del Estado de Guanajuato con el Premio Estatal de Artes Diego Rivera en reconocimiento a su trayectoria artística. En 2022 fue seleccionado por la revista Forbes México como uno de los 100 mexicanos más creativos en el mundo.

En junio de 2025 fue nombrado Director Principal de The Atlanta Opera. Se ha desempeñado como Director artístico interino de la Orquesta Sinfónica de Aguascalientes (2017), como Erster Kapellmeister del Teatro Estatal de Braunschweig (2017-2019), como Principal director invitado de la Oviedo Filarmonía (2018-2024), como Director asociado de la Orquesta Filarmónica de la UNAM (2020) y como Director titular de la Orquesta del Teatro de Bellas Artes (2021-2024). Iván López Reynoso es también un destacado contratenor con numerosas y exitosas presentaciones como solista en México, Estados Unidos y Alemania.
Y la respuesta a ese extenso y triunfador currículum internacional: después del concierto, Iván se fue a una convivencia con su familia y con sus vecinos del barrio de San Gerónimo.
En enero, regresará a Europa, con giras en España, Italia y Alemania. Por lo pronto, recorre los callejones que recorrió de niño ahora que ya no mueve una batuta imaginaria.

