EL CATÁLOGO DE PLANTAS MEXICANAS DE MAXIMINO MARTÍNEZ

La versión digital del Catálogo de nombres vulgares y científicos de plantas mexicanas, de Maximino Martínez, permite perpetuar la obra para beneficio de las generaciones de hoy y del futuro, y democratizar el gran conocimiento que contiene, consideró el biólogo Antonio Lazcano, miembro de El Colegio Nacional, durante la presentación de la obra.

“Digitalizar una obra implica la posibilidad de democratizar el conocimiento que es importante en una época en la que la cultura científica y lingüística no debe ser privilegio de unos cuantos, sino que debe estar al servicio de todo mundo”, señaló el científico durante la presentación, coordinada por el también colegiado Luis Fernando Lara.

Para Lazcano, la obra de Maximino Martínez se inscribe en las grandes tradiciones científicas e intelectuales que han existido en México. “Los frailes que llegaron al día siguiente de la Conquista venían imbuidos de un espíritu renacentista y, con devoción extraordinaria, recogieron la información de las culturas para dar origen a una nueva”.

El catálogo de Maximino Martínez, ahora en su versión digital, ha servido de base para la botánica mexicana.

Maximino Martínez fue un naturalista autodidacta. Nació a finales del siglo XIX, cuando los naturalistas encontraron refugio en los ateneos culturales. El de Toluca, el de Durango o el de Xalapa, eran instituciones donde se refugiaron los interesados en la geología, la zoología, la lingüística, la botánica de México, y años después, en la Universidad.

Al igual que quien fuera su jefe, Alfonso Luis Herrera, Martínez había sido maestro de primaria. Lo mismo daban geografía que matemáticas o español, pero son ellos quienes preservaron durante la primera y la segunda mitad del siglo XIX, y los primeros años del XX, todo este conocimiento tratando de sistematizarlo. Desde luego no eran aficionados.

“Eran naturalistas autodidactas, y este libro es testimonio de su devoción, de la visión extraordinaria que tenían de preservar la cultura para su momento, y para el futuro, que es finalmente lo que todos los científicos y todos los académicos tratan de hacer. Don Maximino Martínez es uno de los padres de la botánica mexicana”, subrayó Lazcano.

Por su parte, el lingüista Luis Fernando Lara explicó que cuando inició la elaboración del Diccionario del español de México, en 1974, se percató de la riqueza de la naturaleza mexicana y de sus nombres populares. Acudió a una obra fundamental, el Catálogo de nombres vulgares y científicos de plantas mexicanas del maestro Maximino Martínez.

El poeta Francisco Segovia se encargó de rescatar el catálogo, cuyo texto fue preparado para una nueva edición por Martí Soler, plan que después fue olvidado. Así, la siguiente tarea fue recuperarlo en versión digital, y se encargó a Juan Luis Serralde, especialista en computación, miembro del equipo de trabajo del Diccionario del español de México.

De acuerdo con Francisco Segovia, el Catálogo de Maximino Martrínez “recoge la obra de algunos biólogos anteriores a él, como la Sinonimia vulgar y científica de las plantas mexicanas de José Ramírez y Gabriel Alcocer (1902). Y la última versión del Catálogo involucró la colaboración de otros diez biólogos de reconocido prestigio en el medio.

El lingüista Luis Fernando Lara y el biólogo Antonio Lazcano durante la presentación del catálogo en la sede de El Colegio Nacional. (Fotografías, cortesía El Colegio Nacional)

La importancia del Catálogo, no se agota con ser una inmensa obra de botánica, sino que extiende sus numerosas virtudes al ámbito lexicográfico, de manera tan notable que bien podría llamarse diccionario. Para llamarlo así bastaría con aceptar que los diccionarios de lengua suelen proceder casi siempre, con respecto a las plantas, como las enciclopedias.

La información lexicográfica del Catálogo de Martínez es tan valiosa que muy pronto se convirtió en la fuente principal de los datos que tomaron los redactores del Diccionario del español de México para definir palabras. El ejemplar físico del Catálogo que todavía se conserva ha sido encuadernado varias veces debido al intenso uso que le han dado.

La obra, que fue presentada durante una interesante charla en las instalaciones de El Colegio Nacional, ya se encuentra disponible para su consulta gratuita en la dirección electrónica catalogodeplantasmexicanas.colmex.mx. De la misma manera, la sesión está disponible en las redes sociales de la institución cuya casa está en el Centro Histórico de la CDMX.

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