“HUELLAS. 30 AÑOS”

Originaria de la Ciudad de México, la artista plástica Raquel Miranda Brito posee una sólida formación académica y una depurada técnica creativa desarrollada a lo largo de tres décadas de trabajo intenso dentro y fuera del país. Ella sabe divertirse con las líneas, los colores y las texturas en cada una de sus obras, sin perderles el más genuino respeto.

Su gusto por el arte la ha llevado por caminos que alguna vez pensó inexplorables en el amplio universo del quehacer pictórico. Ha transitado y experimentado diversas técnicas, estilos y paletas, para ligar su pasión con el gusto del público, ofreciendo así exposiciones que hacen emerger el placer y el entendimiento de la estética que cada quien lleva dentro.

Las técnicas con las que se siente más identificada y a gusto, cada vez que se enfrenta al lienzo blanco, son el óleo y el pastel, sin embargo, también es recurrente en su obra el acrílico y el carboncillo. Ahora, con una selección de obras de ella misma y de otros artistas con los que ha caminado junto a lo largo de los años, ha inaugurado otra muestra.

“Aliento que vibra”, óleo sobre tela realizado por Raquel Miranda en 2023. (Fotografías: Cortesía FCE)

La muestra, que tiene como sede la galería Luis Cardoza y Aragón del Centro Cultural Bella Época, del Fondo de Cultura Económica (FCE), abrió sus puertas este sábado 7 de febrero, y allí permanecerá hasta el 1 de marzo próximo. La galería es un amplio espacio de encuentro, que cobija buenas propuestas emergentes de todas las disciplinas artísticas.

Con la exposición Huellas. 30 años, Miranda Brito celebra tres décadas de trayectoria. Incluye 30 obras de la autoría de 15 artistas, en un mosaico creativo que pronto atrapa al espectador. Son piezas de colegas y amigos que la han acompañado en su carrera y con quienes comulga en el sentido social y humano del arte, por eso el acceso es gratuito.

Huellas. 30 años no es una exposición inmersa en un proyecto unitario. No, la galería del FCE es la primera parada de esta muestra que tiene por delante varias presentaciones en espacios nacionales e internacionales. Recorrerá ciudades mexicanas como Querétaro y Guadalajara, así como ciudades estratégicas en la geografía europea, como Madrid.

“Bruges”, óleo sobre tela, realizado por Raquel Miranda en 2022. (Fotografías: Cortesía FCE)

Raquel Miranda, cuya obra ha trascendido fronteras con exposiciones en España, Italia, y Estados Unidos, tiene presencia nacional en Querétaro y la Ciudad de México. Su estilo es básicamente figurativo con inclinaciones al paisaje. Ella disfruta contemplando los colores, las formas y los aromas de la naturaleza, y admira a las provincias de este país.

Formada bajo la tutela de los maestros Luis Vázquez, Héctor Guerrero y José Zúñiga, entre otros más, estudió Historia del Arte y Gestión Cultural en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Consecuencia lógica, hoy es una figura referente en el panorama artístico contemporáneo de México, donde irrumpió con éxito hace ya 30 años.

Su obra se distingue por su evolución técnica y temática. Ella es reconocida por su labor como muralista y su compromiso con la difusión cultural, destacando su participación en el proyecto mundial Mosaicos para Dante y su labor muralista en Pintando Tequis. La exposición es un recorrido técnico y temático que deja ver toda su madurez artística.

“Tierra de ofrendas”, óleo sobre tela, pintura de Raquel Miranda fechada en 2020. (Fotografías: Cortesía FCE)

De acceso libre para todo el público nacional y extranjero, Huellas. 30 años es también una oportunidad para conocer el Centro Cultural Bella Época, espacio cultural de 3 mil metros cuadrados, ubicado en la colonia Condesa de la Ciudad de México. En él se encuentra la librería Rosario Castellanos, considerada la más grande de Latinoamérica.

Cuenta con más de 35 mil títulos diferentes, un área infantil, una cafetería y salas de lectura. También alberga el Cine Lido y la Galería Luis Cardoza y Aragón. El conjunto arquitectónico fue inaugurado en 1942 como Cine Lido, diseñado en estilo Art Decó por el arquitecto norteamericano Charles Lee. Después el cine cambió su nombre a Bella Época.

Durante el último año del siglo XX el gobierno adquirió el edificio, y en 2003 el Fondo de Cultura Económica compró el edificio con la idea de instalar allí un centro cultural. Para eso, el arquitecto mexicano Teodoro González de León, quien también dirigió la construcción del Museo Tamayo de Arte Contemporáneo, lo remodeló hasta dejarlo como hoy se ve.