ANDREA KARINA PACHECO, DE LAS AULAS AL ESCENARIO PROFESIONAL
“Aprender en las aulas la teoría que rodea a la producción teatral dista mucho de ser lo mismo una vez que salimos del entorno estudiantil para crear en el terreno profesional”, aseguró Andrea Karina Pacheco, directora de Umbral, obra basada en la novela corta Aura del mexicano Carlos Fuentes (11 de noviembre de 1928-15 de mayo de 2012).
Estudiante del cuarto semestre de la carrera de Producción de Espectáculos en la Universidad del Claustro de Sor Juana (UCSJ), Pacheco dijo que Umbral es su primera obra profesional. “Las aulas son una suerte de simulación; dirigir el escenario es enfrentarse a la realidad. Las clases son teóricas, mientras la práctica es un mundo con muchísimo por resolver”.
Sobre la puesta en escena destacó que las nueve personas encargadas de la producción, y los dos actores y la actriz que forman el elenco, integran un equipo muy bien conectado. “Cada elemento comprende el texto de la obra, lo que genera una verdadera catarsis que logra una profunda conexión emocional con el público, crispando diversas emociones”.

Contratos, cubrir requisitos administrativos, y cuidar aspectos como el vestuario de época son puntos que ella tuvo que resolver, siempre junto con el resto de los involucrados, para poder ofrecer al espectador una obra de teatro espectacular, con actuaciones magistrales y convincentes, que hacen que se riegue en la sala la energía que se derrama del escenario.
Umbral como Aura, abundó la entrevistada, es una historia breve de suspenso y terror dentro de un ambiente tétrico que inspira miedo en la atmósfera del siglo XIX mexicano. Se sitúa en la calle de Donceles, en el Centro Histórico de la Ciudad de México, en una época que oscila entre 1820 y 1830. Luego justificó por qué verla:
“Es una pieza sumamente atractiva, teatro independiente hecho totalmente en México con mucho corazón aunque con pocos apoyos económicos y técnicos. La formación en la escuela, sin embargo, nos ha dado los elementos necesarios y suficientes para crear un trabajo escénico de alta calidad; apostamos por una nueva forma de hacer buen teatro”.
Por su parte, la asistente de producción y vestuarista, Amelie Díaz Paz, dejó ver que uno de los retos más grandes para llevar a cabo este proyecto fue seleccionar el vestuario y la forma de adquirirlo. “El trabajo de pre y producción lo realizamos en alrededor de cuatro meses, hasta tener la ropa fúnebre, fantasmal y convincente para cada actor en escena”.

Mencionó que Umbral está pensada para público amante del teatro de suspenso, gente arraigada en la literatura mexicana de misterio e intriga. Aura narra que el joven Felipe Montero, historiador, acepta un empleo en una casona vieja y oscura en la calle Donceles número 109, trabajo que le cambia violentamente la vida en un breve y escalofriante tiempo.
Contratado por Consuelo, la anciana viuda del General Llorente, Montero, debe ordenar las memorias de ese militar ya fallecido. Consuelo vive rodeada de penumbras, enigmas y recuerdos. En la casa habita Aura, joven silenciosa y magnética, quien parece moverse al ritmo de la voluntad de la anciana, entre sombras, rituales y un ambiente muy sofocante.
Felipe descubre que el tiempo puede deformarse y que las identidades no siempre son lo que aparentan. Consuelo y Aura son la misma, pues la anciana de 109 años usa rituales, conjuros y plantas para materializar su yo joven: Aura. Por eso, Aura envejece cuando Consuelo está débil y rejuvenece cuando Consuelo hace sus extraños ritos y ceremonias.
Publicada en 1962, la novela es una pieza emblemática de la literatura mexicana, por su atmósfera inquietante y su reflexión sobre la obsesión, la memoria y la imposibilidad de escapar del pasado. A 64 años de que Aura apareció en las librerías del país, ahora es llevada a la escena en una imperdible adaptación dirigida por Andrea Karina Pacheco.
Umbral, tiene la dramaturgia de la también actriz y académica Verónica Albarrán, con la impecable actuación de Gio Mendoza, Alejandra Conzuelo y Christian Karene. Esta propuesta de estudiantes de la mencionada escuela tuvo dos exitosas funciones el pasado 9 de mayo en el Foro Contigo América, de Arizona 156, colonia Nápoles, de la capital.

En la adaptación de la novela de Carlos Fuentes que realizó Albarrán, Benicio, un joven historiador, responde a un misterioso anuncio de trabajo en una antigua casona del centro de la ciudad. Lo que parece oportunidad económica, muy pronto se transforma en experiencia inquietante, apenas cruza el umbral de ese espacio suspendido en el tiempo.
Allí conoce a Consuelo, una mujer obsesionada con preservar la memoria de su difunto esposo, y a Aura, una joven cuya presencia rompe límites entre lo real y lo espectral. A medida que Benicio se adentra en la reconstrucción de las memorias, comienza a descubrir una relación perturbadora entre su propia identidad y los relatos que transcribe.
La obra tiene una duración de 60 minutos, sin intermedio, y es apta para mayores de 15 años. Andrea Karina y Amelie concluyeron al apuntar que trabajan en llevar Umbral a nuevos escenarios, pues su alto nivel actoral, extraordinario texto, escenografía y utilería adecuadamente diseñada, y la adecuada iluminación, la hacen altamente recomendable.

