REBELDÍA, ÓRGANO DEL PARTIDO COMUNISTA REVOLUCIONARIO MEXICANO
Un periódico de combate de Nicolás Cano, pionero del comunismo en México
En 1921, México vivía un periodo de reconstrucción nacional tras la Revolución Mexicana. Muertos Emiliano Zapata y Venustiano Carranza y retirado Francisco Villa en su hacienda de Canutillo, Álvaro Obregón ejercía una presidencia donde por una parte abría el país a la inversión extranjera y prácticamente entregaba el petróleo a los Estados Unidos, pero también creaba la Secretaría de Educación Pública (SEP) y organizaba los grandes festejos por el primer centenario de la Independencia. En contraste, la propuesta anticapitalista de proyecto de nación se debatía en sus conflictos y uno de los impulsores de partidos de izquierda, Nicolás Cano, se refugiaba en la ciudad de Guanajuato y editaba Rebeldía, periódico de combate, órgano del Partido Comunista Revolucionario Mexicano (PCRM).
La historia viene a colación tras la detención y posterior liberación en la ciudad de Guanajuato, de cuatro jóvenes militantes de una organización actual llamada Partido Comunista Revolucionario.

El protagonista
Nicolás Cano nació en San Miguel de Allende en 1880. Minero de oficio, se trasladó siendo adolescente a laborar en la ciudad de Guanajuato. Fue minero que simpatizó con los magonistas y formó un Movimiento Obrero-Minero en la ciudad. A principios del siglo XX, tenía un periódico en el que exponía sus ideas liberales pro magonistas. Este impreso fue cerrado, sistemáticamente, por el poder local porfirista.
Tuvo una gran amistad con Joaquín González y González, abogado, egresado del Colegio del Estado, que a pesar de pertenecer a una de las familias notables de la ciudad, tenía posturas socialistas. Hacían ronda con el leonés José F. Granados, editor de El Barretero, semanario impreso desde 1891 e identificado con las causas y la labor de los mineros.
En 1909, Cano se integró al Partido Antirreeleccionista, formado por el maderismo, y se convirtió en un activo opositor. Con ese carácter colaboró para La Hoja Republicana y el combativo Diario del Hogar, de Filomeno Mata.
Cuando estalló la revolución en 1910, se sumó al bando maderista. Francisco I. Madero fue asesinado en febrero de 1913 y Victoriano Huerta tomó el poder. Cano se unió a Venustiano Carranza para combatir al usurpador. A la caída de Huerta, en 1914, el sanmiguelense regresó a Guanajuato para colaborar con el gobierno de José Siurob.
Bajo la sombra del carrancismo guanajuatense llegó a ser diputado en 1917. Se distinguió por su postura a favor de ideales liberales y socialistas. Fue uno de los 18 candidatos a diputados guanajuatenses que habrían de participar en la elaboración de una nueva Constitución al lado de los intelectuales revolucionarios más radicales, en especial en la redacción del artículo 123 de la nueva Carta Magna.
Puede leer una biografía más amplia en https://equisgente.com/2023/12/26/nicolas-cano-un-comunista-guanajuatense/
Pionero comunista
Cano había militado en partidos obreros antes de 1917. Sin embargo, su visión formada en el magonismo lo llevó a asumir una postura más radical y tras concluir su etapa legislativa fue uno de los fundadores del Partido Socialista Mexicano (PSM). En 1918 participó en el Congreso Obrero de Saltillo, donde se fundó la Confederación Regional Obrera Mexicana (CROM), que suplía a la Casa del Obrero Mundial (COM), y donde fue el único en oponerse a Luis N. Morones, a quien acusó de ser traidor a la causa socialista internacional. En diciembre estuvo entre los fundadores del Gran Cuerpo General de Trabajadores como asesor del sindicato tranviario. Tras la represión del Gran Cuerpo, en abril de 1919, se instaló por un año en Guanajuato.
Sin embargo, el reciente surgimiento de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) motivaba a la unificación de partidos socialistas y comunistas regionales. Cano regresó a la ciudad de México, donde fue nombrado secretario general del PSM, cuando éste se adhirió formalmente a los principios de la Internacional Comunista. En septiembre de 1919, un sector mayoritario del PSM se integraba al naciente Partido Comunista de México (PCM); la otra parte impulsó a Cano para ser nuevamente diputado federal en 1920.

A finales de 1920, Cano se unió al PCM, pero en enero siguiente rompió con éste para restablecer el PSM con una tendencia “comunista parlamentaria”. Confrontados entre sí, los comunistas se dispersaron y su partido desapareció. En la primavera de 1921, el sanmiguelense se separó del PSM y fundó el primero de mayo en la ciudad de México el Partido Comunista Revolucionario Mexicano (PCRM), junto con Diego Aguillón y Teódulo Loman.
Ese año se trasladó de nuevo a Guanajuato debido a su enfrentamiento con el gobierno de Álvaro Obregón. En su estado natal, Cano fue cobijado por el gobernador Enrique Colunga, compañero de bancada en 1917.
Cano se encontró con que las viejas oligarquías que habían sido aliadas del porfiriato ahora lo eran de los gobiernos revolucionarios. La pobreza y la desigualdad seguían y esa realidad lo motivó a seguir su vocación de periodista y fundar el semanario Rebeldía, que comenzó a circular a finales de 1921.
Rebeldía y el PCRM
Rebeldía era un periódico casi personal. En él también escribían otros comunistas locales como Francisco Álvarez y Antonio Méndez. Hay pocos ejemplares disponibles del semanario. En el Archivo General del Estado de Guanajuato hay 8 números publicados en 1922 y 1923. En la Hemeroteca Nacional de México (HNM) y el Archivo General de la Nación (AGN) hay ejemplares dispersos. Lo disponible, sin embargo, es apasionante:
El semanario exhibió un discurso a favor de los proletarios y en contra del capital y ponía a la Unión Soviética como ejemplo del avance socialista y de que era posible la utopía de una nación de obreros.
Sin embargo, no se remitía a la labor de propaganda ideológica: tenía también una postura de aguda crítica al gobierno estatal y el federal. Entre los asuntos locales abordados estaban los señalamientos del mal servicio de correo, la ridiculez de las bodas religiosas y severos señalamientos al clero. Lo anterior se sumaba a denuncias sobre explotación en las minas, abusos patronales y actos de corrupción, especialmente del gobierno de Antonio Madrazo, quien había relevado a Colunga al ser éste sólo provisional y al que acusaba de haber destruido al sindicalismo independiente que empezaba a surgir en el estado.
Como contraparte, políticos y empresarios locales imprimieron un periódico que le respondía: Revelación, en el que se le contraatacaba caricaturizándolo como “sovietista” y acusándolo de cuanta perversión pudiera imaginarse, incluso la de fumar marihuana y tener orgías homosexuales.
Eran dos posturas contrapuestas: un periódico promotor del socialismo soviético y de la organización obrera y otro que defendía libertades económicas y valores morales y cristianos. La permanencia y sobrevivencia de Cano era posible gracias al cobijo colunguista, quien seguía teniendo peso en el gobierno obregonista.
El 27 de enero de 1923, cuando salía a la calle el número 50 de Rebeldía, la milicia estatal, con uno de los hijos de Madrazo al mando, desalojó a los comunistas de su local, les dieron de garrotazos y los hirieron con cuchillo y armas de fuego. Cano y varios de sus compañeros resultaron heridos: el secretario general, de apellido Alvarado; J. Dolores Barrón y Luis Méndez, integrantes también de la dirigencia. La imprenta fue destruida y los comunistas fueron encarcelados.
En septiembre de 1923, Cano fue liberado por Enrique Colunga, su antiguo compañero de curul en el Congreso Constituyente de 1917, quien ya para ese momento era gobernador electo. Ya libre, imprimió al menos 6 ejemplares más de Rebeldía, en donde denunciaba los nombres de ejecutantes y cómplices de la agresión sufrida en enero.
Nuevamente bajo el cobijo de Colunga, Cano fue nombrado representante obrero de la Junta de Conciliación y en 1924 electo representante de Guanajuato ante la Junta de Salario Mínimo. En esas fechas, sufrió un atentado de parte de un pistolero de la patronal, pero sobrevivió. Ya para entonces el PCM había resurgido y en noviembre de 1924, el PSM se fusionó con el PCM y Nicolás fue nombrado secretario del comité local guanajuatense. En 1925, fue expulsado del partido por “colunguista”. Su relación con su excompañero de curul le llevó a ser nuevamente diputado federal, pero a finales de 1927 se le acusó de ser aliado de personajes que participaron en una asonada contra el gobierno federal y se le despojó de su carácter de representante popular.

En 1929 varios partidos y organizaciones obreras se integraron al naciente Partido Nacional Revolucionario (PNR), pero Cano siguió leal a su ideología de izquierda y se reintegró al proceso de revitalización de un revuelto PCM. Tuvo después gran apoyo de Lázaro Cárdenas, incluso para organizar un congreso internacional comunista en 1937. Como rojo murió el 25 de diciembre de 1942 en la ciudad de México.
Antes de ser despojado de su condición de diputado, así explicó en tribuna el martes 4 de octubre de 1927 cómo les reprimieron y con ello cómo terminaron el PCRM:
“ (…) en 1923, publicando yo un periódico comunista, el Gobierno del Estado de Guanajuato mandó cien soldados de las milicias del Estado a que cerraran las calles y sin orden de autoridad competente penetraron al local donde celebrábamos la sesión, se nos registró y no teníamos ni un cortaplumas para tajar un lápiz, y a pesar de eso, señores diputados, se nos quiso matar como perros, a garrotazos y a tiros; ¿y sabéis lo que sucedió con esto? que en vez de hacerse justicia por la autoridad que violaba las garantías constitucionales, se nos envió a la cárcel de Granaditas, purgando allí un delito enorme que no habíamos cometido”.
Fuentes
Paco Ignacio Taibo II (2008), Bolcheviques. Una historia narrativa del origen del comunismo en México, Ediciones B Grupo Z, México
Arturo Martínez Nateras, coordinador (2013), La izquierda mexicana del siglo XX. Libro 1. Cronología, UNAM/Gobierno del Estado de Morelos, México.
Federico Velio Ortega Delgado (2020), Génesis de las izquierdas en el estado de Guanajuato, Partido de la Revolución Democrática, México.
Diario de los Debates, Legislatura XXXII – Año II – Período Ordinario – Fecha 19271004 – Número de Diario 15, MÉXICO, MARTES 4 DE OCTUBRE DE 1927
Archivo General del Estado de Guanajuato, Fondo Hemeroteca.
La Rojería, diccionario biográfico de la izquierda socialista mexicana

