EL ESCUDO NACIONAL EN LA INDUMENTARIA MEXICANA

Un traje de China Poblana en terciopelo y satín, unos trajes wixárikas hechos con manta industrial bordados en punto de cruz, una blusa de lino y bordada con chaquira, un rebozo de Acatlán confeccionado en telar de cintura realizado en algodón, y una chaquetilla de traje de charro elaborada en fino paño de lana bordada con lentejuelas e hilos de plata.

¿Qué pueden tener en común estas prendas de vestir que, entre muchas más, se exhiben hasta el 16 de octubre en el Museo de la Indumentaria Mexicana? Que todas tienen como motivo central, de su hechura y adorno, el Escudo Nacional. Están reunidas en la muestra La libertad también se borda. El Escudo Nacional en la indumentaria mexicana.

Falda de China Poblana elaborada en franela de algodón estampado con flores y el águila, así como un traje de China Poblana formado por falda de terciopelo y blusa de satín. (Fotografías, Graciela Nájera Sánchez)

La exposición, con la que ese museo reabre sus puertas, revela las diversas formas de representación de ese Símbolo Patrio (México tiene tres, los otros dos son la Bandera y el Himno Nacional) en la indumentaria mexicana. Las 35 prendas expuestas toman el águila como símbolo de libertad, dignidad y soberanía cultural, ícono de la identidad nacional.

La prenda más antigua que posee el acervo textil es un saco huichol hecho en lana y teñido con añil, que data de finales de 1800. Tanto la colección completa como la exposición pueden ser vistas como herramientas para conocer el pasado y cómo las prendas van evolucionando en su manera de ser diseñadas, adornadas y empleadas en todo el país.

La muestra está dividida en tres ejes temáticos: “El águila como símbolo de libertad”, “Puntadas de resistencia” y “El cuerpo vestido: un acto político”, que buscan mostrar el valor estético del arte textil, así como generar una experiencia académica y formativa en las nuevas generaciones, promoviendo el aprecio crítico y sensible del patrimonio cultural.

Chaquetilla de traje de charro en paño de lana. El águila en la espalda está bordada con lentejuelas e hilo de plata. En seguida: sombrero de fieltro, bordado con hilos de plata. (Fotografías, Graciela Nájera Sánchez)

Además de las prendas citadas líneas arriba, se pueden admirar en el recorrido por la exposición: un huipil mixteco, una falda de China Poblana elaborada en franela de algodón estampada con flores y el águila nacional, un sombrero de charro realizado con fieltro y bordado con hilo de plata, un sarape de lana y una pachuqueña o chazarilla de algodón.

La exposición estará acompañada de actividades complementarias como visitas guiadas, conversatorios y talleres de bordado dirigidos a estudiantes y público general. Se puede visitar de lunes a viernes de 10:00 a 18:00 horas y los sábados de 10:00 a 15:00 horas. El museo está en el interior de la Universidad del Claustro de Sor Juana (UCSJ) y la entrada es gratuita.

Durante la apertura de la muestra se explicó la importancia y el valor cultural y estético de la Colección de Indumentaria con que cuenta el recinto. Durante 30 años, Martha Ríos Basurto ha conservado y difundido este acervo que lleva por nombre el de “Luis Márquez Romay” (1899-1978), fotógrafo, actor y coleccionista de trajes regionales de México.

Sarape de lana con el águila en una de sus primeras versiones. Al lado, pachuqueña o chazarilla en algodón bordada a máquina. (Fotografías, Graciela Nájera Sánchez)

Márquez Romay nació el 25 de septiembre de 1899 en la Cuidad de México y en 1914, estando en La Habana con su familia, decidió ser fotógrafo profesional. En 1921 regresó a México y entró al Taller de Fotografía y Cinematografía de la Secretaría de Educación Pública, institución que en ese entonces era encabezada por don José Vasconcelos.

En La Habana, el joven Luis participó como actor en el cine cubano, y ya en México participó como actor en el cine mudo como parte de los files Bolcheviquismo (1923), El cristo de oro (1926) y Conspiración (1927). En 1926 realizó el reportaje Fiesta en el estadio Nacional el 15 de septiembre, con el legendario Eugenio Lezama.

Murió en la Ciudad de México el 10 de diciembre de 1978, tras fotografiar el documental Escenas de trabajo en una fábrica de cerámica (1927) y haber incursionado en el cine sonoro con el argumento y fotografía de la película Janitzio (1934). También le interesó el paisaje mexicano, y lo promocionaba para que fuera fotografiado en el cine mexicano.

En la primera imagen, tres vestidos de China Poblana. En la segunda, una de las piezas más atractivas de la exposición, debido al enorme tamaño del águila. (Fotografías, Graciela Nájera Sánchez)

Ahora, y luego de una década de permanecer cerrado, el Museo de la Indumentaria da a conocer esta selección de prendas nacionalistas. Para Ríos, en sus propias palabras, “es una gran oportunidad poder estar al frente de la colección”, y recordó que antes de eso, al pasar por la Universidad y apreciar había una puerta del Museo de la Indumentaria Mexicana que daban a la calle, “deseaba poder tener acceso a esas hermosas prendas”.

La siguiente exposición estará dedicada a Amalia Hernández, en ocasión de los 25 años de fallecimiento. Contará con parte del acervo de la destacada bailarina, coreógrafa y productora mexicana. Las piezas que habrán de exponerse serán prestadas por su familia y con ello, se rendirá un homenaje a la maestra Hernández. Será en noviembre próximo.