LA PROFUNDA FILOSOFÍA DE TAMBUCO
Ricardo Gallardo, fundador y director del ensamble de percusiones Tambuco, forjó un ejercicio de introspección para llegar hasta su más profundo anhelo de vida. Así lo relató: “Consciencia y compasión en todos los seres humanos, hermosos regalos espirituales para reencontrarnos con la música y las demás artes que sirven para creer en nosotros mismos.
“Todas las artes, especialmente la música —continúo con su narración— dan rumbo a las personas y colocan cada idea y pensamiento en el sitio correcto. En lo personal, y como agrupación, cada día deseamos ser mejores que ayer, en un sentido amplio, que no se quede en ser vistosos o tocar más o mejor”. Gallardo es un hombre sentible y talentoso.
Tambuco (Ensamble de Percusiones de México) está dedicado desde su fundación, en 1993, a la interpretación de música académica contemporánea. Entrevistado en ocasión de su próximo concierto en el Palacio de Bellas Artes, este 29 de noviembre a las 19:00 horas, Gallardo dejó ver que la función promete ser bastante satisfactoria y contundente.

Dijo a equisgente que tres de los cuatro miembros originales subsisten en la agrupación. El nuevo elemento (Miguel González), sin embargo, suma ya 20 años en Tambuco, sin que ello represente que este ensamble sea un ente anquilosado y mucho menos estático. “Somos artistas que tienen la oportunidad de seguir buscando, explorando y creando”.
Ricardo Gallardo (Director Artístico), Alfredo Bringas, Raúl Tudón y Miguel González, integrantes de Tambuco, desean desde hace 32 años ser, en cada uno de sus conciertos, cuatro músicos más completos y conscientes de cómo pueden ser capaces de manifestar la música y, de esa forma, dar sentido a sus propias vidas y a la de quienes los escuchan.
“Deseamos seguir descubriendo qué tenemos y qué no; qué podemos hacer por los demás y qué no”, subrayó el entrevistado con voz serena y amable. Y con ese espíritu, Ricardo, Alfredo, Raúl y Miguel están listos para su siguiente concierto en el máximo recinto del arte y la cultura de México, la sala principal del Palacio de Bellas Artes en la CDMX.
El programa que tienen preparado para esa noche incluye obras escritas especialmente para ensamble de percusiones. Datan de menos de 100 años, van de 1924 a 1931. “Son obras pioneras que muestran la influencia de la época y del momento que vivía el mundo en ese instante”, anotó Gallardo, “pero se notará el sentido de modernidad en cada pieza”.
Algunas de esas obras son de gran formato, escritas para 10 o 12 percusionistas, aunque las interpretarán a pesar de que Tambuco son cuatro. Eso no reviste problema, dado que la acendrada calidad del ensamble y la magnífica sonoridad del Palacio de Bellas Artes se acrecentará con la magia que Tambuco genera con cada obra y en cada presentación.
Será una suerte de espectáculo visionario que viene del pasado porque, al momento de ser escritas, las obras referidas fueron consideradas por la crítica especializada y el público conocedor como la gran vanguardia futurista de esos años. Ahora, Ricardo, Alfredo, Raúl y Miguel quieren mostrar su espíritu de colaboración con grupos, solistas e instituciones.
El concierto tendrá una duración de 80 minutos con todo e intermedio y será, al fin y al cabo, un reencuentro entre contemporáneos, pues la música cocinada con dedicatoria muy especial para los ensambles de percusiones es de los años 20 y 30, y el Palacio de Bellas Artes se comenzó a edificar en 1904 y concluyó su construcción actual en 1934.
El último sábado de este mes, las luces del Palacio de Bellas Artes se apagarán y el telón de más de un millón de cristales (de 2 x 2 centímetros cada uno, refractarios a prueba de fuego, que forman un paisaje en rompecabezas, y simula una gran ventana que da hacia el Valle de México, con el Popocatépetl y el Iztaccíhuatl) se elevará para recibir a Tambuco.
El programa, titulado Ballet Mécanique, celebra la audacia sonora de inicios del siglo XX. Incluye la obra Ballet Mécanique de George Antheil, una pieza emblemática que sintetiza la estética del futurismo y el dadaísmo, movimientos clave en la evolución del arte de aquella época, fusión de la mecánica, el ritmo y una rica experimentación sonora.

Durante la ejecución de esta obra, Tambuco estará acompañado por los pianistas solistas Ana Gabriela Fernández, Duane Cochran, Józef Olechowski y Gonzalo Gutiérrez, así como por percusionistas invitados. El programa se completa con otras obras icónicas para ensamble de percusiones que rinden homenaje a la modernidad de inicios del siglo XX.
Sextet del estadounidense Steve Reich, que redefine la energía rítmica del minimalismo y crea un puente de la vanguardia del siglo XX a la creación contemporánea; Ionisation del francés Edgar Varèse, y Rítmicas V-VI del autor cubano Amadeo Roldán, piezas que abrieron nuevos horizontes al ritmo, al timbre y a la modernidad. Una experiencia audaz.
Tambuco se ha consolidado como uno de los ensambles más importantes de la actualidad. Su musicalidad ha cautivado a públicos diversos en todo el mundo, y ha sido nominado cuatro veces a los premios Grammy, incluyendo Mejor Álbum de Música Clásica y Mejor Ensamble de Cámara. Su meta es alcanzar la excelencia a través de ejecuciones virtuosas. El nombre Tambuco refiere a la obra homónima del compositor mexicano Carlos Chávez.

