GANÓ EL FUTBOL
LOS REBOTES DEL BALÓN
Anécdotas, curiosidades y acontecimientos del Mundial
Justicia deportiva
No es que no se reconozca la calidad del equipo argentino: su nivel de competencia, cuando se requiere, alcanza niveles altísimos de excelencia. Tampoco es desearle el mal a la escuadra sudamericana; ni siquiera es cuestión de favoritismo. Simplemente, es tema de justicia. Porque recurrir a ensuciar un partido, a exasperar al rival con faltas reiteradas, a la marrullería disfrazada de colmillo, no es competir lealmente. Por ello, la victoria de España es más que merecida. Porque atendió al juego, porque intentó siempre ganar, porque luchó por imponerse. Hubiera sido una sinrazón un triunfo de Argentina con un golpe de suerte o en penales, y no solo por el encuentro final, sino por lo vivido a lo largo del Mundial norteamericano: la expulsión perdonada a Messi, la parcialidad a su favor ante Cabo Verde, el tanto anulado a Egipto, las decisiones controvertidas frente a Suiza, el gol legítimo no contado a los hispanos. Ganó el mejor, y eso hay que celebrarlo.

Mbappé, máximo goleador
Apoyado en la “cascarita” por el tercer puesto, el francés KylianMbappé terminó como líder goleador del torneo, con 10 tantos, dos más que Lionel Messi y tres más que el inglés Jude Bellingham y el noruego Erling Haaland. Asimismo, pasó a ser, con 22 anotaciones, el máximo artillero en la historia mundialista, dejando muy atrás los 16 pepinos del alemán Miroslav Klose, quien fue superado también por el capitán argentino, quien suma 20 goles. Por si fuera poco, la “Tortuga Ninja” aún puede incrementar esa cifra, pues apenas tiene 27 años y le quedan al menos una Copa o dos por delante, algo que Messi difícilmente podrá alcanzar, pues tendría ya 43 años en 2030. Lo que sí se ve muy complicado es superar los 13 en un solo campeonato conseguidos por el también galo Just Fontaine en Suecia 58, aunque en una competencia con 64 equipos todo puede pasar.

Feria de anotaciones
El duelo por el tercer puesto —encuentro considerado innecesario por algunos comentaristas— fue esta vez un auténtico festival de anotaciones, de futbol alegre y relajado. Los contendientes, Inglaterra y Francia, una vez perdido el premio mayor, jugaron sin presión y con limpieza, mostrando un entusiasmo digno de amateurs, brindando a los aficionados un espectáculo de destreza, desenfado colectivo y goles, muchos goles, como en una “cascarita”. El resultado, 6-4 a favor de los británicos, arrojó la mayor suma de tantos en un partido de consolación. A final, los integrantes de ambas escuadras rezaron juntos sobre la cancha del Hard Rock Stadium de Miami, agradecidos por haber tenido la oportunidad de participar en el máximo torneo deportivo del planeta.

Rajoy mete la pata
Mal le fue a Mariano Rajoy, expresidente de España, luego de declarar, antes del encuentro entre ambas selecciones europeas, que la selección de Francia era un buen equipo, “pero sin franceses”, aludiendo veladamente a los antecedentes africanos de muchos de los integrantes del cuadro galo. De inmediato, recibió duras críticas tanto de París como del propio gobierno hispano y de gran parte del medio futbolero, quienes acusaron al político de “racismo” y “xenofobia”. La polémica también se dio entre hinchas de todo el mundo, pues algunos consideran que los conjuntos europeos realizannacionalizaciones selectivas para reforzar sus representativos, pero sin modificar las estructuras legales que permitan una plena integración, en todos los ámbitos, de los migrantes y sus descendientes.

Trump: otra Copa, pero sin vecinos
Donald Trump, tan “diplomático” como siempre, consideró que el Mundial fue un éxito, y manifestó su deseo de que Estados Unidos vuelva a alojarlo, aunque en solitario, dejando de lado a Canadá y México. Las reacciones del medio, sobre todo en tierras aztecas, no se hicieron esperar y apuntaron a que si una nación de Norteamérica debe recibir otra vez la competencia sería la nuestra, pues es la única en la región que posee auténtica tradición balompédica y vive con pasión los encuentros. De acuerdo con la rotación establecida por la FIFA, el torneo de 2030, al realizarse en España, Portugal y Marruecos, así como en Uruguay, Argentina y Paraguay, anularía las candidaturas de Europa y Sudamérica para las siguientes ediciones, y dado que en 2034 todo indica será en Arabia Saudita, la Confederación Asiática también quedaría fuera, de modo que en 1938 solo la Concacaf y Oceanía tendrían derecho a obtener la sede. Así, algunos paisanos han comenzado a soñar con la utopía de tener otro campeonato dentro de 12 años.

México: emoción colectiva
Por cierto, este Mundial de 2026 contagió verdaderamente en México, por vez primera, a todos los sectores sociales. Los intelectuales y los programas culturales, a fin de mantener la audiencia, dedicaronamplios espacios a analizar las múltiples aristas ofrecidas por el futbol. Y si bien siempre ha existido presencia femenina en los estadios, en esta ocasión muchas más mujeres se interesaron verdaderamente en el juego y la competencia; millones de niños, al amparo de sus papás, se involucraron emocionalmente en los partidos del Tri y hasta los politicos se subieron al barco futbolero. Los bares y restaurantes abarrotados y las calles vacías en cada juego del seleccionado nacional, así como las millones de camisetas vendidas, fueron prueba de un país al pendiente de 11 jugadores en calzoncillos en pos de un balón, con la ilusión de grandes hazañas. Aunque al final el resultado para los nuestros fue similar a los de competencias anteriores, en muchos quedó la sensación de que se puede lograr más si se trabaja con seriedad. Así sea.
FotoMujeres
Pie de foto:
La emoción mundialista prendió en todo México.
Fin del recreo
Finalizado el Mundial 2026, gran parte del planeta, al tanto durante más de un mes del rodar de una pelota, regresa a la rutina. Las cuestiones políticas y económicas retornan al primer plano. Los conflictos internacionales vuelven a llamar la atención. En todo el globo, la gente irá y volverá de la escuela o el trabajo a sus hogares. Las horas de esparcimiento futbolero ante la televisión se concentrarán en las ligas locales. Pero entretanto, mientras la Tierra gira, millones de niños y niñas saldrán a los patios, a calles y jardines, a patear un balón, con la ilusióny los sueños puestos en el futuro. El reto es recuperar el balompié para el pueblo y arrebatárselo a la élite. La esperanza es que, en cuatro años más, a la fiesta y a los estadios puedan acceder todos, no solamente los privilegiados.


