ZONA ARQUEOLÓGICA DEL CERRO DE LOS REMEDIOS: ENTRE EL MISTERIO HISTÓRICO, LA BUROCRACIA Y LOS LITIGIOS
Se esperaba abrir este año la primera etapa de la zona arqueológica del Cerro de los Remedios, ubicada en el municipio de Comonfort: un litigio tiene detenida su apertura.
El basamento ubicado en ese lugar no sólo se suma a los cuatro sitios arqueológicos más que están abiertos al público en la entidad: los descubrimientos que se han encontrado y los que se espera hallar en las siguientes etapas cambiarán la historia de la región y mostrarán que Guanajuato fue un estado de diversidad cultural prehispánica, con vestigios de las culturas chupícuaro, otomí y chichimeca; estas dos últimas insertas en la milenaria cultura tolteca.
En el Cerro de los Remedios se han encontrado basamentos con patios hundidos, una gran extensión como de un patio. También hallaron restos humanos, entre ellos un entierro con objetos, ha informado el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

En el sitio hay cuatro conjuntos piramidales muy bien localizados, orientados y ligados, así como plataformas que reflejan una complejidad de conocimientos astronómicos. Los estudios hasta ahora realizados señalan que se han encontrado turquesas, lo que supone que era un centro de comercio.
La zona arqueológica del Cerro de los Remedios es todavía más extensa que la de Cañada de la Virgen, ubicada en el municipio de San Miguel de Allende. La relativa cercanía no es casual: los primeros estudios señalan que hay una conexión entre ambas.
En ambos sitios arqueológicos falta todavía mucho por explicar. Si bien se tiene la hipótesis de que son vestigios de la cultura otomí, también tiene vínculos con otros pueblos.
Pero aún no
Los trabajos arqueológicos de asentamiento otomí llevan casi 20 años operando de manera paulatina. El INAH tenía previsto abrir las puertas del sitio ―en una primera etapa―entre 2024 y 2026; sin embargo, la disputa legal por unos centímetros de deslinde de tierras ejidales mantiene congelada la recepción de visitantes.
Además de solucionar el juicio de tierras, el proyecto arqueológico aún requiere financiamiento para contratar mano de obra adicional, consolidar infraestructura de seguridad perimetral y concretar la construcción del Centro de Atención a Visitantes de la primera etapa.
El arqueólogo Omar Cruces realiza los estudios correspondientes a la zona como responsable encargado por el INAH. El Gobierno de Comonfort y dependencias locales realizan jornadas comunitarias de limpieza, faena y deshierbe en las terrazas del sitio para mantener el área protegida.

También en León
Mientras que en Comonfort se encuentra estancado el proceso de apertura de otra zona arqueológica guanajuatense, acaban de comenzar los trabajos en la zona arqueológica de El Potrero, en el municipio de León.
El INAH informó que se han hecho levantamientos con aparatos y comenzaron las primeras excavaciones con el respaldo del gobierno municipal de León.
De acuerdo con estudios preliminares, el asentamiento cuenta con un centro ceremonial compuesto por tres montículos principales y un patio hundido.Las investigaciones preliminares vinculan el diseño del patio hundido con la cultura Chupícuaro.Los vestigios arqueológicos registran una ocupación continua que va desde el año 200 a.C. hasta el 1000 d.C. y se han localizado fragmentos y piezas de cerámica prehispánica, algunas de las cuales están resguardadas en el Archivo Histórico de la ciudad.

En León sobreviven 38 sitios arqueológicos, hasta ahora sólo pertenecientes a la cultura chupícuaro, anterior a la otomí.
En el estado de Guanajuato hay unas mil 600 zonas arqueológicas, pero rescatadas y abiertas son las de Cañada de la Virgen, en San Miguel de Allende; El Cóporo, en Ocampo; Peralta, en Abasolo; Plazuelas, en Pénjamo; y Arroyo Seco, en Victoria, que está integradopor petroglifos, sin basamentos piramidales.

