LA CONSTITUCIÓN POLÍTICA PARA NIÑAS Y NIÑOS

La Constitución Política de México es un documento esencial en la historia de la nación. La Revolución Mexicana (1910-1920) fue el contexto en el que se gestó. El Plan de San Luis (1910) de Francisco I. Madero y el Plan de Ayala (1911) de Emiliano Zapata dieron las bases para su creación, y en 1916 el presidente Venustiano Carranza convocó a un Congreso Constituyente para redactar una nueva Constitución.

El Congreso Constituyente se reunió en Querétaro en noviembre de 1916, integrado por diputados de diferentes corrientes políticas. Debatieron temas como la forma de gobierno, la distribución de la tierra, los derechos laborales y la educación, y el 5 de febrero de 1917 se promulgó la Constitución Política de México, que entró en vigor el 1 de mayo de 1917. Ese documento rige hasta la fecha a la sociedad de este país.

La Constitución de 1917 estableció un sistema de gobierno republicano, democrático y federal, a través de Artículos que protegen los derechos de los trabajadores, como el 123, que estableció la jornada laboral de 8 horas y el derecho a la huelga. También se decretó la educación laica y gratuita en el Artículo 3, y se creó el Artículo 27, que estableció la propiedad de la nación sobre los recursos naturales.

Portada del libro que lleva a los niños de la mano para que conozcan la Constitución Política de este país. (Fotografía: Graciela Nájera Sánchez)

Ese documento, llamado también Carta Magna, es considerado uno de los más avanzados de su época y ha sido modelo para otras Constituciones en América Latina. Varias veces ha sido reformada, pero su espíritu original se mantiene intacto. La Constitución Política de México de 1917 es un documento vivo que ha evolucionado con el tiempo y sigue siendo la base de la vida política de México.

Los niños mexicanos deben conocer su Carta Magna porque es base de su vida social y les ayuda a entender sus derechos y responsabilidades como ciudadanos. La Constitución establece con claridad sus derechos fundamentales, como el acceso a la educación y a la salud, así como a la igualdad y a la no discriminación. Ese texto les dice la forma en que se gobierna México y cómo se toman las decisiones importantes.

Al conocer la Constitución, los niños pueden entender la importancia de participar en la vida política y social de su país, pues promueve valores como la justicia, la igualdad y la solidaridad, que son clave para alcanzar una sociedad justa y equitativa. Igualmente, les permite tomar decisiones informadas y participar activamente en la construcción de un mejor futuro para México y todos los mexicanos.

Afortunadamente, autores de libros como Guadalupe Juárez Morelos entienden que los niños deben conocer el tema y por eso, publicó La Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos para niñas y niños. Es un texto que preparó con motivo del centenario de la Carta Magna de 1917, y que desde 2017 ha sido referente para que las infancias del país conozcan sus derechos y sus obligaciones.

Se trata de una bien cuidada edición, especialmente redactada, comentada, explicada e ilustrada para niños. Publicada por Plaza y Valdés Editores, la obra pretende difundir una información que es imprescindible para las familias mexicanas, y aún para aquellas que, sin serlo, residen en algún punto de la geografía de esta nación. El volumen fomenta la cultura de la legalidad entre los mexicanos.

Personajes del libro por medio de quienes se guía la lectura de la Constitución. (Fotografía: Graciela Nájera Sánchez)

Eso significa una forma de restablecer el tejido social, pues sólo el 1% de los más de 130 millones de mexicanos conoce la Constitución. El objetivo del libro es que 30 millones de hogares en todo el país cuenten con un ejemplar, lo entiendan bien y hagan valer sus derechos y obligaciones. Esta edición es una versión adaptada y resumida para la niñez sobre cómo la ley máxima de México los protege y los cuida.

A través de sus páginas, pretende mejorar la calidad educativa de todos los mexicanos, revalorando la equidad entre la pobreza, la igualdad ante la discriminación, el respeto ante los ataques, y la tolerancia ante las diferencias. Es necesario hacer que los pequeños participen activamente en su aprendizaje, situando en el presente el devenir del país, para que colaboren en la construcción y mejora del mismo.

Este libro está pensado y basado en los principios de la Declaración del Milenio aprobada el 8 de septiembre del 2000 por las Naciones Unidas en Nueva York. “El objetivo de este documento es la divulgación de la Constitución mexicana entre los niños y niñas, desde el inicio de su formación cívica dentro de su aprendizaje”, señaló la autora a equisgente. “Ojalá lo compartan con sus padres”, rubricó.