¡QUIERO QUE EL TATA ME DEVUELVA MI COCOOOOL!
La historia de un rojillo celayense de mil voces y su tía de Acapulco con su pastel de natas
Se llamó Jorge Isaac Arvizu Martínez, pero al final de su carrera se le conocía como “El Tata”, debido al personaje que la televisión comercial hizo famoso. Lo que no todo mundo sabe es que su principal labor en el mundo del entretenimiento fue el haber sido uno de los más reconocidos actores de doblaje. También se le recuerda por haber tenido una ideología de izquierda, que contrastó con la casi generalizada reserva de la gente del espectáculo por asumir públicamente un compromiso político.
Jorge Arvizu nació en Celaya el 23 de julio de 1932 y murió en la ciudad de México el 18 de marzo de 2014. Su apodo proviene de uno de sus personajes que representó en la serie de televisión “Mis huéspedes”, estelarizada por la actriz María Victoria.
Similar al caso de Joaquín Pardavé, fue guanajuatense por circunstancia: su padre, de nombre José Inocencio Arvizu, trabajaba como funcionario en el Departamento Autónomo Forestal de Caza y Pesca. Las voces locales señalan que vivió en la comunidad de Roque, ubicada al norte de la cabecera municipal, donde vive don Octavio Arvizu, tío del que sería “El Tata”.
Debido a este empleo, la familia se mudaba constantemente por distintos poblados del Bajío, donde Jorge vivió su infancia sin tener una educación formal, hasta que llegó a la Ciudad de México a principios de la década de 1940.

Comienza la leyenda
Algo sucedió con la familia, porque abandonó su casa a los 11 años y al poco tiempo se subió a un escenario. Desarrolló su talento de manera autodidacta. A los 14 era ayudante de mago y actuaba de payaso en fiestas infantiles. Trabajó en cabarés, actuó en teatros de guiñoles y comenzó a traducir chistes para cortos de cine.
Ese talento lo llevó a trabajar en la radiodifusora XEW a principios de la década de 1950, donde fue contratado primero como ayudante de utilería. Ahí conoció allí a Graciela “Gachita” Amador, quien dirigía el Teatro Cucurucho (un teatro infantil de muñecos de guiñol). Arvizu empezó a hacer sus primeras voces, un primer paso que le abrió las puertas para formarse como actor de voz y locutor dentro de la propia estación, lo que eventualmente lo llevaría a convertirse en una leyenda del doblaje en Latinoamérica.
Tras consolidar su talento multifacético, se integró formalmente en 1958 a la empresa Cinematográfica Interamericana S.A. (CINSA), fundada por el pionero del doblaje Carlos David Ortigoza, lo que marcó el despegue de su carrera. Rápidamente fue reconocido por su calidad y ya para la siguiente década su voz estaba en los programas de dibujos animados estadounidense que llegaban en abundancia a la naciente televisión mexicana.
Su trabajo fue parte de una tradición familiar: fue hermano del actor y traductor de doblaje Rubén Arvizu y sus descendientes se han dedicado a la misma labor tanto en México como en los Estados Unidos.
El Tata prestó su voz a personajes de dibujos animados de programas como Súper Ratón y Las Urracas Parlanchinas, así como varios de las series y Looney Tunes, de Warner Bros. (presentadas en México como Fantasías animadas de ayer y hoy), con personajes como Bugs Bunny y el Pato Lucas. También interpretó a Popeye el Marino, de King Features, y personificó a Pepe Trueno y Huckleberry Hound en las versiones de 1961 y 1962.
Cuando la cada vez más poderosa televisión comercial mexicana estableció barras y canales dirigidos al público infantil, donde las “caricaturas” eran parte esencial de su oferta, Jorge Arvizu fue la voz de “Pedro Picapiedra” en Los Picapiedra; “Canito”, en Canuto y Canito, el “Pájaro Loco”, el “Gato Félix”, “Mr. Magoo” y los que lo proyectaron a la mayor fama en ese rubro: personajes de la serie Don Gato y su Pandilla, como “Benito Bodoque” y “Cucho”, al lado de actores como los ya fallecidos Víctor Alcocer y Julio Lucena.

Los vínculos de los Arvizu con el mercado estadounidense lo llevó a doblar personajes de Los Supersónicos, Maguila Gorila, Los 4 Fantásticos (como el malvado “Doctor Doom”), El Show de los Banana Split, Scooby-Doo, Wheelie el astuto y Mandibulín, así como las voces de Ringo Starr y George Harrison en la serie animada de Los Beatles, realizada por Al Brodax.
Su trabajo lo llevó a doblar voces de series televisivas: la de “Maxwell Smart”, en El Superagente 86; el “Tío Lucas”, en Los Locos Adams; y la voz del robot en Perdidos en el espacio. También interpretó al “Pingüino” en la serie de Batman de los años 60 y en la serie animada del mismo personaje.
En 1977, ya había intervenido en doblaje de anime en Tritón del mar (Umi no Toriton) como el narrador. También participó en las series animadas de Cartoon Network El laboratorio de Dexter (donde hacía la voz de un duende irlandés), y Las Chicas Superpoderosas (2001), en la que dio voz a un villano anciano llamado Mente Maestra.
En lo referente al cine , dobló al personaje de “Michael Corleone”, interpretado por Al Pacino, en la película El padrino y su secuela de esta. En las películas de Disney Pixar Cars dio voz a Ramón, y Ratatouille, como el odioso “Chef Skinner”.
A principios de la década de 1980, prestó su voz para el juguete 2-XL de la desaparecida marca Ensueño, un robot que “hablaba” de diferentes temas como deportes, monstruos, mitos y leyendas a través de cartuchos de 8 pistas. El robot hacía preguntas de opción múltiple y el jugador debía responder correctamente. Según la respuesta, el robot felicitaba al jugador, se ponía triste o complementaba la respuesta con información adicional.

En 1995 participó en un promocional para la Asociación de Radio del Valle de México A.C., llamado Historia de la radiomanía, en el que, usando su voz normal, hacía un sketch como el emperador romano Nerón, que al descubrir una radio portátil ordena incendiar Roma para celebrarlo.
En 2010 fue voz original en el doblaje de la nueva película de Warner Brothers, Don Gato y su pandilla, proyecto que se desarrolló en una casa productora en México.
Otras facetas
Realizó trabajos de producción en cintas mexicanas como Cuestión de Honor (1993) y Los Ángeles de la Muerte (1995), además de escribir y participar en decenas de obras de teatro.
Fue el encargado de interpretar en varias producciones históricas mexicanas a Francisco I. Madero, como en la telenovela La Constitución con María Félix, y en la cinta Emiliano Zapata, protagonizada por Antonio Aguilar.
Tuvo una participación estelar en el programa de comedia El privilegio de mandar (2005), donde desarrolló varios personajes.
Fue también pintor y realizaba cuadros sobre pedido, además de conformar un grupo de jazz. Tuvo su primera presentación en marzo de 2011 en Centro Nathán, con la dirección musical de Rodrigo Escamilla. El 29 de mayo de ese año se presentó con su propio conjunto, llamado Tata Jazz, en el Centro Nathán.

Compromiso político
Jorge Arvizu “El Tata” fue simpatizante abierto de la izquierda mexicana y el nacionalismo popular. En sus últimos años de vida, se caracterizó por desafiar abiertamente el entorno de los medios de comunicación dominantes para manifestar su postura al apoyar de forma pública y activa a Andrés Manuel López Obrador.
El Tata lo apoyó primero como abanderado del Partido de la Revolución Democrática (PRD) y luego con la creación del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena). Su forma de apoyo fue directa: en 2006 y 2012 grabó spots de propaganda y participó en eventos masivos de resistencia civil pacífica.
López Obrador lo recordó en “La Mañanera” del 14 de enero de 2021. Durante el evento en Palacio Nacional, el entonces presidente recordó el gran talento del actor, en especial por dar voz a personajes como Benito Bodoque en Don Gato y su Pandilla.
Jorge Arvizu fue internado en terapia intensiva en el Hospital Ángeles Roma el 6 de enero de 2014 por complicaciones cardíacas severas. Falleció a los 81 años de edad, a las 0:12 del 18 de marzo de 2014 debido a una insuficiencia cardíaca severa y refractaria a tratamiento médico.

La tía de Acapulco
Fue celayense por circunstancia y nunca negó que nació y vivió en el Bajío guanajuatense, pero no decidió regresar a esa región: fue cremado el mismo día y sus cenizas fueron esparcidas en Acapulco. ¿Por qué?
En el doblaje en español de la serie El Súper Agente 86 (Get Smart), Arvizu adaptó los diálogos e inventó el famoso chiste recurrente de que Maxwell Smart debía consultar o mencionar a “una tía de Acapulco”, misma que “preparaba un pastel de natas”, un detalle cómico que no existía en la versión original en inglés y que fue de tal gracia que fue incluida en la versión en español de la película sobre la serie que se filmó en 2008. Siempre se consideró que la tía de Acapulco era sólo una ocurrencia de su hermano Rubén. El caso es que las cenizas fueron a parar al mar del puerto de paradisíacas playas.
Fuentes
“Jorge Arvizu, monstruo sagrado en el doblaje”, reportaje de El Universal, publicado en octubre de 2004.
Enlace con Doblaje Disney (para acceder, seleccionar sección J Jorge Arvizu)
“A 50 años de su creación, conoce a la voz de ‘Don Gato y su pandilla’”. Reportaje de El Comercio, publicado el 28 de septiembre de 2011.
“El Tata, maestro del doblaje que incluso mejoraba los originales”, reportaje de Notimex, publicado en La Jornada el miércoles 19 de marzo de 2014.
“Jorge Arvizu, la voz que hizo mexicano a Pedro Picapiedra”, reportaje de Verónica Calderón, publicado el 19 de marzo de 2014 en la edición mexicana de El País.

